El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció este domingo a la embajada de Estados Unidos en La Paz de financiar y promover acciones opositoras en el país andino, en especial en el oriental departamento de Santa Cruz, que buscan la desestabilización de su gobierno.
"Yo tengo algunas informaciones de algunas autoridades, de personalidades, especialmente del departamento de Santa Cruz, de que hay algunas personas que trabajan con la Embajada de Estados Unidos y que organizan estos grupos", manifestó el mandatario en rueda de prensa desde el Palacio Quemado.
Morales aseguró que los funcionarios estadounidenses entregan dinero a jóvenes bolivianos para que realicen actos vandálicos y desestabilizadores, como bloqueos de caminos y toma de instituciones públicas.
Dijo que informes confidenciales revelaron que cada "bloqueador" recibe un pago de 100 bolivianos por cada jornada.
"Entonces cómo se usa la plata del pueblo para bloquear, yo he estado en tantas marchas y movilizaciones y no usábamos dineros de las prefecturas o de las alcaldías, sino era la conciencia del pueblo por las transformaciones profundas", señaló el gobernante.
Denunció que estos grupos de conspiradores "están por encima de las prefecturas, inclusive de los comités cívicos", a la vez que lamentó que los violentos sean financiados por autoridades que intentan defender un modelo económico que sólo le dejó al pueblo boliviano pobreza, sometimiento y marginación.
Asimismo, reprochó a la Fiscalía General el no haber logrado detener a los cabecillas.
"Lamento mucho que la Fiscalía General, los fiscales no acompañen para dar seguridad a la población", dijo.
Explicó que es tarea de los fiscales actuar y comenzar los procesos legales correspondientes "contra esos delincuentes que van a agrediendo al pueblo y a las personas".
El presidente boliviano señaló que no es creíble el argumento de que el bloqueo de carreteras es por reivindicaciones regionales "esas acciones ya no son de reivindicación por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), son netamente políticas que están orientadas con otros fines como de agredir y maltratar", dijo Morales.
También lamentó que los prefectos y dirigentes cívicos opositores manipulan a la juventud de la denominada "media luna", a quienes les inculcan conceptos racistas y de discriminación, sólo para defender sus intereses particulares.