La represión policial se hizo nuevamente presente en Estados Unidos contra miles de personas que marcharon en Minnesota, el pasado lunes, hacia la sede de la Convención Nacional Republicana, con saldo de 300 personas arrestadas, entre las cuales se encuentra la conocida periodista Amy Goodman.
Momentos antes del inicio de la movilización, en el centro de la ciudad de Saint Paul, grupos de agentes de policía ataviados de civil recorrieron el lugar de la concentración y tomaron fotografías y videos de los manifestantes, lo que ninguno de los participantes en la movilización imaginó que terminaría en 300 arrestos.
Al igual que ocurrió en demostraciones durante el foro de los demócratas, los marchistas exigieron un cambio en la política exterior del país y rechazaron las políticas belicistas del Gobierno, en especial las ocupaciones a Irak y Afganistán.
La marcha se realizó sin inconvenientes y un grupo de 300 personas llevó a cabo una "sentada" en un estacionamiento cercano al río Mississipi, hasta que algunos activistas arrojaron piedras contra cristales de ventanas de edificios de grandes empresas, como el First National Bank, Macy's y otros.
Algunos activistas también colocaron barricadas improvisadas en las calles e intentaron impedir que los autobuses que trasladaban a los delegados llegaran a la convención.
En poco tiempo 150 soldados de la Guardia Nacional de Minnesota fueron desplegados en St. Paul, tras lo cual los manifestantes recibieron balas de goma, gas lacrimógeno, gas de pimienta e incluso granadas ofensivas.
"Muchos de nosotros vinimos de la Convención Democráta, donde exigíamos cosas similares, y pienso que esto es el principio de lo que la gente tiene que hacer para lograr los cambios que queremos, no importa quien sea el elegido, la gente tiene que salir a las calles", dijo Ashley Smith, un manifestante.
Por su parte, Gina Berglund, del gremio Nacional de Abogados, indicó que las medidas de la policía fueron "totalmente desmesuradas".
Amy Goodman tras las rejas
Una de los cientos de apresados este martes es la conocida periodista estadounidense Amy Goodman, anfitriona del popular programa de noticias progresistas "Democracy Now".
Goodman fue detenida por fuerzas policiales mientras daba cobertura a las protestas que se realizan en las afueras del recinto donde se lleva a cabo la Convención Nacional del Partido Republicano.
Al momento del hecho, Goodman intentaba evitar el arresto de sus colegas Sharif Abdel Kouddous y Nicole Salazar. Sin embargo, la policía no medió palabra con ella y de manera casi inmediata fue arrestada por los efectivos.
La periodista, de 51 años de edad, fue empujada y golpeada por los agentes de policía a pesar de no ofrecer resistencia. De igual forma, sus compañeros de labores fueron agredidos por los funcionarios con bastonazos y empujones.
Horas más tarde, los comunicadores sociales fueron liberados. "Democracy Now" había iniciado este mismo martes una campaña contra la violación de libertad de expresión en un país que se jacta de preservar los derechos humanos.
Otros profesionales de la comunicación arrestados fueron el fotógrafo de Associated Press Matt Rourke y dos cineastas de Pepperspray Productions, Lambert Rochfort y Joseph Lasac.