El gobierno chino trabaja en la búsqueda de alguna fórmula física que le permita bombardear las nubes de Beijing y provocar la lluvia que despeje los cielos de la ciudad para este viernes, cuando se lleve a cabo la inauguración oficial de los XXIX Juegos Olímpicos.
Las autoridades chinas manifestaron que para el día de la apertura de los Juegos Olímpicos en el Estadio Nacional de Beijing, denominado "El Nido", se espera que el clima esté nublado, pero favorable para la ceremonia.
El portavoz oficial de la Administración Meteorológica de China (CMA), Yu Xinwen, dijo que existía la posibilidad de que cayera una breve llovizna el viernes por la tarde, mientras que la temperatura sería de entre 25 y 30 grados.
Yu explicó a la estatal Xinhua que el patrón de clima en Beijing sería complicado en los próximos días, por lo que el seguimiento y actualización de las previsiones meteorológicas deben fortalecerse para garantizar la exactitud de las previsiones a corto plazo.
En una ciudad con más de 3 millones de automóviles y 16 millones de personas, el colapso en las vías se ha reducido por las medidas tomadas por el gobierno municipal, con el fin de garantizar el buen flujo de tráfico y la buena calidad del aire.
Entre las prevenciones se ha habilitado un canal para ser usado únicamente por los vehículos oficiales de los juegos, así como el llamado "día de parada", según el número de placa que le corresponda a cada dueño.
Estas medidas se esperan que continúen durante la justa deportiva, en virtud del efecto favorable que han tenido desde el primero de julio, cuando se adoptaron.
Asimismo, más de 600 industrias paralizaron sus labores hasta que finalicen los juegos para evitar que la contaminación en el aire empeore durante las olimpiadas.