Los gobiernos de Bolivia y de Estados Unidos dialogaron este lunes sobre la posibilidad de reactivar sus relaciones diplomáticas, a partir de una nueva agenda -aún no definida- basada en el "diálogo político" y el "respeto mutuo", y que contemplará, entre otros puntos, la cooperación en distintas áreas y los acuerdos comerciales.
El anuncio lo hizo canciller boliviano, David Choquehuanca, luego de que el presidente de la nación andina, Evo Morales, recibiera en el Palacio Quemado al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, a solicitud del departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos.
El canciller boliviano precisó que ambos gobiernos tienen voluntad para superar los problemas bilaterales con base en una nueva agenda de siete puntos que contempla el diálogo político, la cooperación y los temas comerciales, según planteó el Ejecutivo boliviano el pasado jueves 3 de julio.
"Es importante generar un ambiente de confianza que va a permitir esta relación constructiva", añadió.
El Gobierno de Bolivia cuestionó en repetidas ocasiones el trabajo de Goldberg y acusó al diplomático de contribuir a los movimientos opositores que promueven el sesecionismo y actos de violencia racial.
El pasado 16 de julio, Golberg fue llamado a consultas por el Departamento de Estado para que explicará a su gobierno la supuesta situación de inseguridad que enfrentaba su legación diplomática.
Días antes, habitantes de El Alto se trasladaron a La Paz, donde se encuentra la sede diplomática, y protagonizaron una protesta para rechazar el asilo concedido por el gobierno estadounidense al ex ministro boliviano de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, acusado de planificar la masacre del llamado "Octubre Negro" de 2003, donde 67 civiles fueron asesinados.
Otro de los recientes incidentes en la relación bilateral fue la retirada de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) de la región de Chapare, por considerar que el organismo ejecutaba acciones conspiradoras contra el gobierno del presidente Evo Morales.
Relanzar el plano comercial
Choquehuanca precisó que el acercamiento entre Bolivia y Estados Unidos contempla acuerdos en las áreas comercial y judicial. "Bolivia quiere tener un acuerdo comercial con Estados Unidos", precisó.
Asimismo, dijo que se abordó la cooperación en materia de promover el desarrollo, es decir "cómo orientar toda la cooperación para alcanzar el plan nacional de desarrollo que tiene Bolivia. También hemos conversado sobre la transparentación de esta cooperación", explicó.
Por su parte, Goldberg expresó: "Queremos recomponer las relaciones (con Bolivia), queremos hacer todo dentro de nuestra capacidad para mejorar esta situación". Indicó que para ello hay que evitar nuevos problemas y las acusaciones infundadas que no permiten lograr una relación de respeto y franqueza.
"Para reconstruir relaciones hay que también reconstruir la confianza y la confianza no va junto a acusaciones infundadas y con ataques", apuntó el embajador estadounidense.
Otro de los temas planteados por el gobierno suramericano es la cooperación judicial, "estamos hablando del caso Sánchez de Lozada, Sánchez Berzaín, Arce Gómez y otros", agregó Choquehuanca.
La semana pasada, cuando Golberg retornó a La Paz, el ministro boliviano de Gobierno, Alfredo Rada, dijo: "Yo espero que Goldberg no esté volviendo nuevamente a realizar activismo político, y espero que venga a cumplir un rol diplomático como corresponde a su rango".
Choquehuanca indicó que aún no hay una "reacción oficial" por parte de EEUU sobre el planteamiento, ni tampoco una contra propuesta. "No se ha resuelto nada, sino se ha iniciado un proceso de diálogo", aseveró.