La Cámara de Diputados de Argentina aprobó este sábado un proyecto de ley que ratifica el sistema de impuestos móviles a las exportaciones de granos y que, a su vez, crea el Fondo de Redistribución Social a través del cual los ingresos de los tributos serán invertidos en la construcción de obras públicas, como hospitales y escuelas.
La normativa fue aprobada con 129 votos favorables frente a 122 en contra y dos abstenciones, precisó la autoridad parlamentaria.
Para su sanción definitiva, la norma será enviada la semana próxima al Senado, donde el el gobernante Partido Justicialista tiene mayoría.
A lo largo del debate, que se inició el viernes por la tarde, más de un centenar de los 257 miembros de la Cámara de Diputados dieron a conocer sus posturas sobre los impuestos, que ya habían sido analizados durante dos semanas por comisiones legislativas.
El titular de la bancada de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, sostuvo que con la aprobación en la Cámara baja de las retenciones móviles se terminó "gravando a quienes concentran económicamente el negocio".
"Logramos una segmentación que favorece al mediano y pequeño productor", aseguró.
La ley, que aumenta los impuestos a las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol, establece una serie de modificaciones que buscan gravar con una alícuota diferencial alta a aquéllos que producen a mayor escala.
Además, amplía las compensaciones que ya había dispuesto el Gobierno para los pequeños y medianos productores, entre otros beneficios.
La aplicación del sistema de impuestos móviles, en marzo pasado, desató la ira de los empresarios del campo que iniciaron una serie de paros interrumpidos y retomados en cuatro oportunidades, lo que derivó en la pérdida de millones de dólares para los sectores público y privado, además del desabastecimiento generalizado de productos.
Júbilo popular
Tras la aprobación de la ley de retenciones, cientos de personas y organizaciones sociales mostraron su júbilo a las afueras del recinto parlamentario.
Muchos de los militantes que desde este viernes realizaron la vigilia a la espera de la decisión parlamentaria se encontraban en la zona de las carpas.
"Este es un triunfo de la democracia, se votó y por el sistema de mayorías y minorías se aprobó el proyecto que tuvo más adhesiones; ahora hay que respetar esta decisión del Congreso", afirmó a Télam uno de los jóvenes integrante de la agrupación kirchnerista La Cámpora presente en la movilización.
Representes de organizaciones sociales, de la Juventud Peronista, de sectores sindicales y otros militantes se expresaban de modo similar minutos después de la votación festejando el resultado que llegó tras 19 horas de ininterrumpido debate.
Las cúpulas
Las cuatro entidades del agro reiteraron, por su parte, su desacuerdo con el programa de retenciones.
Los representantes del campo, que estuvieron presentes en el debate, manifestaron su expectativa por la discusión que se dará en la Cámara alta.
"Hoy tenemos el Senado por delante y vamos a trabajar allá porque creemos que hay cosas para mejorar en esta ley", sostuvo el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario LLambías.
El dirigente hizo referencia a los 122 votos en contra del proyecto y, en ese sentido, consideró: "Fue una excelente votación, teniendo en cuenta la mayoría que tiene el partido gobernante, lo que marca que había que hacerle modificaciones".
En el mismo sentido se manifestó el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, quien dijo: "Seguiremos peleándola, nos queda la alternativa del Senado, la Justicia, por lo que me parece que hay otras instancias".
Por su parte, el titular de Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, expresó que "es una satisfacción muy grande lo que hemos vivido hoy en el Congreso porque sentimos un apoyo muy concreto de muchísimos representantes al haber 122 que apoyaron la propuesta de no aprobar el proyecto".
Aunque el vicepresidente de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Jorge Srodek, llamó a "estar calmos" y a "actuar con mucha prudencia", sólo con movilizaciones y sin corte de rutas, antes del comienzo del debate, los terratenientes advirtieron que había "muchas posibilidades" de que reanudaran las protestas en caso de que el Parlamento aprobara el proyecto.