La policía peruana reprimió este jueves una manifestación pacífica de estudiantes y mineros que recorrieron el centro de Lima y se trasladaron al Congreso para entregar a los parlamentarios unos pliegos con una serie de reclamos.
Las marchas partieron de sitios distintos, pero tenían el mismo punto de llagada, la sede del Parlamento, en cuyas inmediaciones se produjeron disturbios.
Cansados de las promesas políticas, los manifestantes intentaron ingresar al recinto legislativo, siendo objetos de la represión policial, con disparos y gases lacrimógenos, que dejó varios lesionados.
Los estudiantes de la Universidad Mayor de San Marcos, la principal del país, rechazan la invasión de una parte de los terrenos que pertenecen a esta casa de estudios, que serán utilizados por el municipio de Lima para construir una obra vial.
Por su parte, los mineros exigen la derogación de los decretos legislativos sobre temas laborales promulgados por el gobierno del presidente Alan García, según explicó el secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán.
El dirigente sindical asegura que estos decretos no promueven los derechos laborales de los trabajadores.
Al respecto, el primer ministro peruano, Jorge del Castillo, lamentó que la CGTP se oponga a las normas promulgadas por el Ejecutivo, que según afirmó, son "a favor de miles de trabajadores".
La CGTP ha convocado a un paro nacional para el próximo 9 de julio en rechazo a la política económica y social vigente.
Huamán sostuvo que el Gobierno central es el responsable de las inconformidades de los trabajadores, ya que no ha sabido solucionar sus problemas y tampoco ha cumplido con compromisos suscritos con diferentes gremios sindicales.
El segundo mandato de Alan García, que asumió el 28 de julio de 2006, ha estado marcado por la tensión social, producto de las promesas incumplidas, en especial las referidas a reformas económicas.