Momentos después de descender en Bogotá del avión junto a los 11 militares y policías liberados, Ingrid Betancourt detalló a la prensa la manera cómo fueron engañados los guerrilleros que los custodiaban por los efectivos militares que ejecutaron el operativo
de inteligencia para rescatarlos.
En la base aérea de Catam, en Bogotá, y tras dar gracias a Dios, Betancourt, quien permaneció seis años y cinco meses como rehén de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), respondió a preguntas de los reporteros que querían conocer detalles de la liberación, la cual se hizo sin autorización de los familiares.
Contó que se le dijo que arribaría una suerte de misión internacional, como misión la que Francia envió hace semanas sin éxito al Caguán.
Esta nueva "misión", que en realidad transportó al comando que los rescató, utilizó aparatos aéreos de color blanco, como los que usa por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para acciones humanitarias y casos de rescate y que por ello los guerrilleros fueron engañados.
Una vez en el sitio donde los recogerían y "antes de que llegaran los helicópteros", dijo que "César", el comandante guerrillero de la patrulla, informó que serían trasladados a otro sitio para mejorar las condiciones de reclusión. Manifestó, no obstante, que no perdía la esperanza de ser liberada y que sospechó que podría tratarse de otra entrega de rehenes.
"De pronto, no es para mí", dijo, al reconocer que creyó que podrían ser otros los seleccionados.
Rescate "surrealista"
Betancourt indicó que los helicópteros aterrizaron en el sitio convenido y detalló que mostró sorpresa ante los personajes "surrealistas" que descendieron del aparato
"Salieron unos personajes surrealistas con logos y cosas que lo certificaban como una comitiva internacional. ¿Pero qué comisión internacionalista es ésta?" (....) dijo y añadió que no quería prestarse "a un nuevo circo".
"Esto es de las FARC", contó al confesar que creía ser víctima de un engaño del grupo guerrillero. "Esto no es ninguna brigada de salud", reafirmó.
Para subir al helicóptero, los falsos delegados internacionales les obligaron a usar esposas. "Eso fue muy humillante (Â…) Yo no quería hablar con las personas que estaban allí".
"Estábamos muy molestos, muy humillados (Â…) Subimos, y de pronto algo sucedió, yo de verdad no me dí cuenta, cuando vi al comandante guerrillero que estaba al mando de nosotros, que tantas veces se comportó como un déspota, en el suelo, con los ojos vendados. No crean que sentí felicidad, sentí lástima".
Betancourt expresó que el helicóptero "casi se cae" cuando los tripulantes de la nave se identificaron como efectivos del Ejército, y les dijeron que estaban en libertad. "Saltamos, nos abrazamos, no lo podíamos creer. Dios nos hizo este milagro".
Dijo que solicitó a las FARC que "respetara la vida" a los integrantes de la patrulla guerrillera, unos 60 según el Gobierno, que quedó en la selva tras el despegue de los helicópteros, y que no fueran objeto de represalias.
"Les puedo decir que a los guerrilleros de las FARC los dejamos vivos", aseveró.
Más temprano, el ministro de la Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, corroboró a la prensa que, dentro de este operativo de rescate internacional simulado, el Ejército tenía "rodeada completamente" la zona.