La senadora colombiana de oposición, Piedad Córdoba, denunció que fue detenida por funcionarios de aduana estadounidenses la noche del sábado, durante más de tres horas, en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Córdoba dijo haber sido maltratada, en razón de una serie de averiguaciones que realizaron los agentes de inmigración.
"Fui retenida durante casi tres horas y media en el aeropuerto Kennedy de Nueva York y fui, yo diría maltratada, en razón de una serie de averiguaciones de los agentes de inmigración y de aduana", denunció.
Códoba explicó que los agentes "querían saber sobre qué hago, por qué trabajo por el acuerdo humanitario, por qué voy a reuniones que tienen que ver sobre el tema del conflicto y los derechos humanos en Colombia, mi relación con las FARC".
En entrevista con TeleSUR, Córdoba afirmó que el artífice de esta detención arbitraria es el cónsul colombiano en Nueva York, Francisco Noguera, y que todo tiene que ver con una carta de protesta que enviara en días pasados a su colega venezolana por la invitación que este país le hiciera para participar en un foro en conmemoración de los 197 años de la independencia de Venezuela.
"Esto se relaciona directamente con una carta que el cónsul de Colombia en Nueva York le enviara a la consulesa de Venezuela en Nueva York, a raíz de una invitación que se me formulara en el marco de la celebración de la independencia de Venezuela", estimó.
El cónsul Francisco Noguera "expresó claramente que yo no era la persona idónea para representar al Gobierno colombiano, ni mucho menos hablar de este tema", explicó Córdoba.
Según la congresista resulta curioso que sean los mismos temas planteados por Noguera en su misiva, sobre los que el director de aduanas de Nueva York la interrogó "como si fuera un juez" y ella "una criminal de alta peligrosidad".
"El director de la aduana fue a hablar conmigo y me hizo un interrogatorio como que fuese un juez, todo dirigido a auscultar que hacía yo", agregó.
Córdoba dijo todos sus papeles fueron revisados, "fueron fotocopiados en mi presencia: mis tarjetas, documentos que no tenían nada que ver con la diligencia que se estaba llevando a cabo, mi maleta fue abierta y colocada en una mesa sin cerrar. No me podía acercar ni a la maleta ni a mi bolso personal y así fue durante mucho tiempo, como que fuera una delincuente de alta peligrosidad".
Entre los documentos que fueron fotocopiados figuran unos papeles que pretendía llevar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y unos teléfonos personales.
Añadió que tuvo que recurrir a la ayuda del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, y del gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, para solucionar su situación.
"Recibí una llamada muy importante de Bill Richardson muy preocupado por este trato y supuestamente en una reunión que va a tener el día lunes, va a enterarse de los hechos minuciosamente", aseguró.
"Afán dictatorial" de Álvaro Uribe
Consultada sobre la actual crisis institucional que vive Colombia y el anuncio del presidente conservador Álvaro Uribe de solicitar al Congreso una ley de convocatoria a referendo para repetir las elecciones presidenciales de 2006, Piedad Córdoba advirtió que es un hecho muy preocupante y que refleja la intención del mandatario de controlar todos los poderes.
Estimó que se trata de un "momento muy difícil para el país, para la institucionalidad" y destacó "el afán dictatorial autoritario del presidente de ejercer los tres poderes y de consultar y convocar a una dictadura populista cuando plantea la posibilidad de un referendo".
Piedad Córdoba opinó que las descalificaciones de Uribe contra la Corte Suprema de Justicia (CSJ), insinuando que sus jueces son "terroristas" y aliados de las FARC, son las mismas que se utilizan contra la oposición.
Recordó la manera como en Colombia "se convoca a ese odio, la manera como se descalifica a la oposición, en mi caso no solamente por el hecho de ser opositora sino por ser afrodescendiente, por ser negra y por ser mujer".
Finalmente, enfatizó que se consolida de manera muy clara también, la concentración de poder. "Y es por esta razón por la que a un presidente, a quien no le interesa realmente la ley, descalifica claramente a una institución tan respetable como es la CSJ y utiliza términos que son los mismos que utiliza, por ejemplo contra mi, como el calificativo de terrorista".