spacer
spacer spacer
imagen
spacer
spacer
tucapital
spacer spacer
spacerSeñal en vivo
Ahora en el aire:
Después
spacer
esquina
spacer
spacer
subirletra
bajar letra
imprimir
enviar nota

187 años de la batalla que selló el camino de Venezuela hacia la independencia

 
spacer
spacer
 Gracias a la estrategia de Bolívar los patriotas lograron en  una hora replegar a los españoles y sellaron el camino de Venezuela hacia la independencia.
Gracias a la estrategia de Bolívar los patriotas lograron en una hora replegar a los españoles y sellaron el camino de Venezuela hacia la independencia.

La brillante estrategia militar de Bolívar permitió a los patriotas asegurarse la independencia, que se materializaría un año después, en la Batalla Nava del Lago de Maracaibo.

spacer
TeleSUR _ Fecha: 24/06/2008

Este 24 de junio se conmemoran 187 años de la Batalla de Carabobo que liberó del yugo español a Caracas y enrumbó a Venezuela hacia el camino republicano, que se definiría totalmente un año después, en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo (noroeste)  y la toma de las fortalezas de Puerto Cabello (norcentral).

La acción bélica se desarrolló en un campo cercano a lo que actualmente constituye la ciudad de Valencia (centro norte) y fue librada entre el ejército realista (pro monárquico), a cargo del mariscal de campo Miguel de la Torre, y el republicano, comandado por el general en jefe Simón Bolívar.

Históricamente, la Batalla de Carabobo es considerada una de las estrategias más brillantes en la gesta emancipadora venezolana por las dificultades que trajo esta lucha impuesta, tanto por el terreno donde se desarrolló, como por la disposición de las tropas monárquicas.

Para el 28 de abril, las tropas patriotas se encontraban bien organizadas y partían al mismo tiempo desde distintos puntos de Venezuela, excepto la división del general José Antonio Páez, que salió el 10 de mayo. Todos, unos 6 mil 500 hombres en total debían concentrarse en San Carlos, capital del estado Cojedes, vecino de Carabobo.

Contrario a la ventaja de los republicanos, los realistas atravesaban una serie de problemas. Además de que sus tropas habían disminuido y superaban por poco los 5 mil hombres, no habían recibido los refuerzos en hombres prometidos. Sólo les quedaba confiar en la experiencia en combate de sus comandantes para poner fin a los sueños de independencia de los grancolombianos.

Los realistas se encontraban acampando en las llanuras de Carabobo desde principios de junio y bloqueaban perfectamente el camino de San Carlos por el oeste y la vía hacia El Pao por el sur.

Estaban distribuidos en cinco batallones de infantería: Valencey, de Barbastro, Burgos, Holstarich e Infante. También constaba de una caballería constituida por tres Regimientos (de El Rey, de Guías y de Húsares) y cuatro escuadrones.

Los patriotas por su parte contaban con tres divisiones, previamente organizadas por Bolívar el 15 de junio.

La primera estaba a cargo de Páez y formada por los batallones "Bravos de Apure"; liderada a su vez por el teniente coronel Francisco Torres y los "Cazadores Británicos", al mando del coronel Thomas Ildeston Ferriar, además de 7 regimientos de caballería.

La segunda, comandada por el general de división Manuel Cedeño, y constituida por los batallones "Tiradores", estaba dirigida por el teniente coronel Ludwig Flegel, y "Vargas", mandado por el teniente coronel Antonio Gravete. Esta segunda división estaba apoyada por un escuadrón de caballería

La tercera división estaba bajo las órdenes del coronel Ambrosio Plaza y constituida por cuatro batallones: el de "Rifles", a cargo del teniente coronel Arturo Sandes; "Granaderos", al mando del coronel Francisco Paula Vélez; "Vencedor de Boyacá", dirigida por el coronel Juan Uslar y "Anzoátegui", comandada por el coronel José Arguidegui; completado todo esto por un regimiento de caballería.

En el uniforme de los soldados realistas prevalecía el color blanco, mientras que en el de los patriotas los colores gris y verde.

Aquel 24 de junio, cuando Bolívar observa desde la altura de la colina Buena Vista a las tropas enemigas, se da cuenta que es imposible atacarlas de frente, pero detalla su mayor debilidad: el flanco derecho estaba muy desprotegido, por tanto piensa que lo que conviene es un ataque por la izquierda.

Entonces decide una maniobra desbordante por el ala derecha del enemigo. Da la orden a Páez y a Manuel Cedeño de llevarla a cabo. Ellos al frente de sus divisiones deben sorprender al enemigo por ese flanco.

Esto solo se lograría haciendo un rodeo: atravesando una vereda poco conocida y casi intransitable, llamada "La Pica de la mona", luego de la cual debieron cruzar un riachuelo para escalar finalmente por una colina que les daría la entrada a la sabana por el lado más propicio.

Además, ordena a otro de los batallones seguir el camino por el centro, de manera que La Torre creyera que iba a ser atacado de frente.

Cuando La Torre se da cuenta de la estrategia ordena un ataque por la izquierda. 

Una serie de errores sellaron el destino de los mediterráneos que cayeron después de sólo una hora de haberse iniciado la pelea y pese a que sólo la mitad de los patriotas combatieron.

Por su efectiva acción personal y la de su batallón, Páez es nombrado en el propio campo de batalla por Bolívar, como General en Jefe de los ejércitos republicanos, el más alto rango de la milicia.

Finalmente, La Torre huye hacia Puerto Cabello, donde tiene que encerrarse y Bolívar victorioso prosigue camino a Caracas.

Posteriormente en su parte de guerra, Bolívar describiría las numerosas bajas enemigas de esta manera: "El ejército español pasaba de seis mil hombres, compuesto de todo lo mejor de las expediciones pacificadoras. Este ejército ha dejado de serlo. Cuatrocientos hombres habrán entrado hoy a Puerto Cabello".

Esta mítica batalla fue tan importante para la liberación de Venezuela, que se construyó un arco en honor a los caídos y el campo es un sitio de visita histórico donde anualmente se realizan desfiles y actos conmemorativos.

 

TeleSUR - Mi Punto - Efemérides Venezolanas / mm - AV
spacer
spacer