Durante su segundo día de debates realizado este miércoles en Roma, Italia, la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) obvió un informe crucial sobre la agricultura y el hambre, cuyas conclusiones desafían a las empresas trasnacionales que dominan la agroindustria.
Este informe sobre la crisis alimentaria mundial, que tomó cuatro años de esfuerzos y costó 12 millones de dólares, fue publicado dos meses antes del inicio de la cumbre. El documento busca dar los cimientos técnicos para definir políticas para terminar con el hambre.
Sin embargo, en la Cumbre sobre la Seguridad Alimentaria, es prácticamente desconocido. Varios delegados manifestaron su desconocimiento acerca de ello.
Según Hans Herren, presidente del Millennium Institute, "el sector privado quiere ganar dinero. Nosotros necesitamos que el pueblo tenga comida, necesitamos luchar contra la pobreza pero esto va contra la corriente del capitalismo".
"Tenemos que repensar todo esto y el informe que hicimos nos obliga a pensar en mañana. Pero hay los que no quieren repensarlo porque esto no concuerda con la tendencia hacia la privatización", denunció.
El ausente documento rechaza la agroindustria y la biotecnología como soluciones, denuncia las desigualdades en la producción y distribución, critica los subsidios mantenidos por los países del norte y plantea la agricultura sostenible conducida por los pequeños productores como el único camino para combatir el hambre.
Menciona también que es fundamental movilizar la mayor cantidad de recursos como sea posible para permitir a los agricultores obtener acceso a las semillas, los abonos y a los alimentos para animales.
"Estamos escuchando a estos gobiernos que proponen las mismas soluciones que hemos escuchado desde hace décadas de cómo resolver la crisis alimentaria", lamentó Carin Smaller, miembro del Instituto y Políticas de Comercio de Haití.
Agregó que "es una vergüenza, incluso sus propios científicos se unieron y dijeron `ya basta', que necesitamos algo nuevo, que necesitamos una nueva visión para la agricultura".
Uno de los autores del informe afirma que es el documento más importante sobre la agricultura en los últimos 25 años. Estaba sorprendido porque no se le concedió un espacio en la Cumbre para presentarlo.
El informe contó con la aprobación de 57 países y fue patrocinado por Naciones Unidas y el Banco Mundial. Sin embargo los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y Australia lo rechazaron. Por ahora, sigue en duda si será utilizado para formular nuevas políticas o si quedará como una nota a pie de página de la historia.
El hambre en África copó la atención de la jornada
Luego de su participación en la Cumbre, el ex secretario general de la ONU Koffi Annan anunció un plan para erradicar el hambre en África. Dicho acuerdo busca reducir la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas por el cambio climático.
Una vez firmado el acuerdo, se analizarán las características de cada país africano para proporcionar respuesta al desarrollo agrícola.
"En primer lugar hay que trabajar para reducir los gases invernaderos, pero también tenemos que examinar la adaptación y tenemos que ayudar a los gobiernos a desarrollar la capacidad para adaptarnos" manifestó el ex funcionario.
El director general de la FAO, Jacques Diouf, centró por su parte su atención para exigir a la Comunidad Internacional aplicar medidas urgentes que ayuden a los agricultores en África.
Por otro lado, el ministro de Agricultura de Ecuador, Walter Poveda, pidió en su intervención ante la cumbre de la FAO que los alimentos excedentes en otros países sean donados a las naciones con mayor necesidad.