El satélite espacial "Simón Bolívar", será puesto en orbita por Venezuela en agosto próximo. El lanzamiento será realizado desde China.
El satélite ya fabricado, cuya inversión ha sido de 250 millones de dólares, tendrá cobertura de América del Sur y Central, y servirá para estudios aeroespaciales, así como para mejorar las conexiones en telecomunicaciones y la reducción en el costo de los servicios de "banda ancha", así como mejoras en las previsiones meteorológicas.
Además de Venezuela, Uruguay cuenta con un 10 por ciento de participación en el satélite "Simón Bolívar". En su estructura, tambíén llevará pintada la bandera de ese país.
León Lev, presidente de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación del Uruguay adelantó que entre los beneficios se cuentan las mejoras entre las comunicaciones, mayor certeza en las previsiones meteorológicas y una reducción de costos en las conexiones de "banda ancha".
Lev también destaco los fines pacíficos del aparato que será lanzado desde China y cuya vida útil es de 15 años.
Dos estaciones, de monitoreo y telepuerto estarán en territorio uruguayo. La ubicación de estas plataformas fue determinada por un grupo de expertos chinos que estuvieron en el país y decidieron que la ubicación debería ser en donde la telefónica estatal Antel tiene instalados sus radares. Venezuela también hace espacio para recibir al satélite y construye una base con 11 antenas.
Asimismo, la presidenta de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales, Nuris Orihuela, señaló que la puesta en orbita de este satélite servirá para incluir en el mundo de las telecomunicaciones a aquella parte de la población que no ha tenido acceso a los servicios de comunicaciones por encontrarse en lugares donde no llega ni el cable, ni banda ancha ni la fibra óptica.
El satélite nace como un proyecto estratégico "con motivación de orden social", destacó.
En noviembre de 2005, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, firmó en China un contrato para el desarrollo del proyecto sobre el uso del espacio entre el Gobierno de la República Popular China y Venezuela.
En este proyecto, China participa como proveedor y generador de transferencia tecnológica satelital, razón por la cual un grupo de 90 venezolanos se encuentra en la región asiática realizando estudios de postgrados relacionados con la operación del satélite.