El ministro ruso de Defensa, Anatoli Serdiukov, manifestó este jueves que su país no estaba conforme con las propuestas de Estados Unidos para lograr que Rusia acepte la implementación de un polémico escudo antimisiles estadounidense al Este de Europea.
"Todo lo que nos ha sido propuesto no nos satisface. Nuestra posición sigue siendo la misma", dijo Serdiukov desde Noordwijk, donde se celebra una conferencia de ministros de Defensa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Estados Unidos quiere construir una base en Polonia para interceptar misiles y construir un radar de defensa antimisil en República Checa, bajo el argumento de que servirá para contener un eventual ataque de Irán.
Pero para Moscú, quien se opone rotundamente al proyecto estadounidense, el escudo atenta contra la seguridad y la paz en el mundo, además de aumentar los riegos de "destrucción mutua" y de abrir la posibilidad de "reactivar una carrera armamentista".
Pese a no aceptar la oferta formulada el martes por el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, de monitorear las nuevas instalaciones del escudo antimisiles en Polonia y República Checa, el ministro ruso aseguró que Washington está "empezando a entender mejor" las preocupaciones de Moscú.
Pero durante la cumbre de la OTAN y tras las declaraciones de Serdiukov, Gates sostuvo que Estados Unidos llegó "tan lejos como puede" en sus intentos por mitigar las preocupaciones de Rusia por el escudo antimisiles norteamericano, y señaló que ahora la pelota está en campo de Moscú.
"Creo que mi punto de vista es que nos hemos inclinado hacia adelante tanto como se puede. Hemos ofrecido mucho", dijo el jefe del Pentágono a la prensa.
Rusia y EEUU, históricos rivales desde la Guerra Fría, se encuentran enfrentados nuevamente por el polémico sistema que EEUU adelanta en Europa y que constaría de una base de radares en Polonia que detectaría proyectiles enemigos de manera oportuna, transmitiendo los datos a una base balística en la República Checa, desde donde sería disparado un misil para contrarrestar la amenaza.
De su lado, el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, instó a Moscú a considerar detenidamente la oferta de Estados Unidos sobre el escudo antimisiles.
"Creo que es una oferta sustancial", dijo De Hoop Scheffer.
Gates y la secretaria de Estado Condoleezza Rice propusieron un esquema regional de defensa antimisiles que incluiría a Rusia y a la OTAN durante una visita anterior a Moscú.
Estados Unidos propuso apostar a funcionarios rusos en las instalaciones de defensa norteamericanas así como en las del radar checo, si Praga lo aprobaba.
Antes, Putin había propuesto a su par estadounidense, George W. Bush, el pasado mes de junio durante la clausura de la cumbre de G8, que en vez del proyecto estadounidense de construir un escudo antimisiles ambos países compartan el radar de Gabala que Rusia alquila a Azerbaiyán, propuesta que no ha encontrado eco en la Administración estadounidense y de la que Moscú no ha recibido respuesta.
A causa del proyecto antimisiles estadounidense, Rusia suspendió su participación en el Tratado de las Fuerzas Armas Convencionales en Europa (FACE), que limita el despliegue de armamento militar en el continente y que fue suscrito en 1990 como uno de los más importantes acuerdos de desarme de la Guerra Fría.
Al respecto, el secretario general de la OTAN pidió este jueves que nadie tome "decisiones irreversibles" y se dé "una oportunidad al proceso" de discusiones entre Washington y Moscú, relanzado tras las conversaciones del pasado día 12, cuando los ministros rusos de Exteriores y Defensa de Rusia se reunieron con sus homólogos estadounidenses.
En ese encuentro, con pocos frutos, el presidente de Rusia, Vladimir Putín, amenazó con retirar a Rusia del Tratado sobre armas nucleares de corto y mediano alcance (FNI), si Estados Unidos impone la instalación de un escudo antimiles en Europa central.
Así las cosas, los dirigentes de la Unión Europea intentarán este viernes atenuar las tensiones con el presidente ruso Vladimir Putin, en la cumbre bilateral en la que abordarán, entre otras cosas que mantienen tensas las relaciones entre Moscú y el bloque europeo, el polémico escudo antimisiles.
Durante la reunión en Noordwijk, que concluye este viernes, los miembros de la OTAN aunque coincidieron en la supuesta amenaza iraní, no hubo consenso sobre la "inminencia" de la misma.