Reiterando su rechazo al escudo antimisiles que Estados Unidos pretende desplegar en Europa del este, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que su país se verá "obligado a reaccionar" ante un proyecto, que a su juicio, "no tiene justificación" y además "atenta" contra la seguridad de su país y el "equilibrio estratégico del mundo". Así lo expresó en una entrevista concedida a un semanario alemán.
El plan de Estados Unidos contempla la instalación de un potente radar en la República Checa y 10 misiles de intercepción en Polonia. Washington justifica su proyecto como una forma de defensa ante posibles ataques de Pyongyang y Teherán.
Para Putin, el despliegue de EEUU "aumentaría la posibilidad de que se desencadene un conflicto nuclear (...) Quieren crear una barrera protectora contra algo que no existe", consideró al subrayar que con este proyecto, Washington está "obligando a una reacción" de Moscú.
En declaraciones recientes, el jefe del Kremlin también advirtió que los planes de EEUU podrían convertir a Europa "en un barril de pólvora".
Vladimir Putin reforzó la posición de su país con respeto al tema, cuando falta sólo días para que se inicie la Cumbre del G8 en Heiligendamm (norte de Alemania) y a la cual asistirán los líderes de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia.
El pasado martes, el Kremlin lanzó "con éxito" un misil intercontinental balístico RS-24, con capacidad para portar varias cargas nucleares y "eliminar sistemas de defensa antimisiles, según lo explicaron las autoridades rusas.