teleSUR, una década ganada

Chávez, durante su período en la cárcel de Yare, en el año 1992, prestó especial atención a un término que pasaba desapercibido por aquel entonces: el Sur como término geopolítico, más allá de su sentido puramente geográfico. La culpa la tuvo el deseo político de aprender de Chávez y la lectura del libro Desafíos para el Sur, coordinado por el líder africano Julius Nyerere (Presidente de la Tanganica independiente (1962-1964) y después de Tanzania (1964-1985)). Este libro fue publicado en 1991 como resultado del trabajo de la histórica Comisión del Sur, creada por el Movimiento de Países No Alineados, que operó desde 1987 hasta 1990.

teleSUR, una década ganada

 

Después de la caída del campo socialista, este tipo de propuestas a favor del Sur como lugar geopolítico contra hegemónico quedaron absolutamente eclipsadas por la hegemonía neoliberal. Pero para Chávez no pasaría inadvertido, porque presentaba una mirada desde otro lugar que no correspondía al centro de gravitación del capitalismo neoliberal mundial. En ese momento, Chávez tenía una alta permeabilidad a todo lo que proviniera de ángulos diferentes al discurso neoliberal. La utilización del “Sur” como norte, como horizonte, como seña de identidad propia, fue lo que más le llamó la atención a Chávez, porque consideraba que en ese término había un potencial símbolo —a modo de significante flotante—, que por no estar anclado a ningún sentido concreto era capaz de servir como estandarte de un nuevo proyecto político. El Sur le permitía a Chávez plantear un nuevo destino necesario para postular una alternativa por fuera del neoliberalismo venido del Norte. Chávez rápidamente incorporó este nuevo concepto en su cosmovisión política. El Sur le ayudaba a presentar una salida política, económica y mediática posible distinta a la que venía dictada desde el Norte. En un momento histórico en el que pocos hablaban de transición geoeconómica hacia un mundo multipolar, Chávez descifró en el texto de la Comisión del Sur la necesidad de dirigirse hacia un escenario global de mayor cooperación, relación y alianzas entre los países periféricos, sin tener que pasar ni pedir permiso al Norte. Dicho informe señalaba que el sistema internacional imperante había conseguido, por ejemplo, que cualquier viaje de avión entre dos países del Sur tuviera que pasar por una terminal del Norte. También se apuntaba que cualquier transacción comercial entre un país de América Latina y un país africano se hacía en dólares, es decir, con una moneda del Norte. En lo comunicacional, sucedía algo similar: las agencias de noticias del Norte son las que marcaban agenda mediática. Era común acudir a una agencia de Estados Unidos o de Europa para (mal)informarse de lo que sucedía en el Norte. Como dice un querido amigo, es más habitual que los habitantes de Ecuador conozcan a un artista estadounidense que al mejor cantante de todos los tiempos de Perú a pesar de la proximidad geográfica. 

Pero la América latina de hoy nada tiene que ver con la América latina de las décadas perdidas. El siglo XXI ha venido de la mano de múltiples transformaciones en la región propias de un cambio de época caracterizado por la reapropiación de los sectores estratégicos, por otro Estado Integral al servicio de las mayorías, y también por la recuperación de la soberanía apelando al Sur como lugar geopolítico desde donde insertarse y relacionarse con el mundo. Es ahí donde irrumpe el término Sur como fórmula política, económica, cultural y comunicacional para la emancipación de los pueblos respecto al Norte. El Sur, como categoría movilizadora, se hizo imprescindible para afrontar la guerra de posiciones que habría de acometerse para vencer al neoliberalismo en plena disputa global. 
Es a partir de la necesidad de reivindicar su propia episteme, desde la construcción del Sur latinoamericano, desde donde nace teleSUR. El mismo Chávez lo dijo tal cual: de ahí se desprenden las ideas que luego se pondrá en práctica en instituciones tales como la Unasur, Banco del Sur y el mismísimo teleSUR. Es precisamente este enclave geocomunicacional, teleSUR, una de las mejores muestras del nuevo sentido común latinoamericano, del cambio de época en la región, de la década ganada a favor de las mayorías sociales. Son ya diez años con vida propia desde que naciera el mismo día que naciera El Libertador Simón Bolívar, el 24 de Julio del 2005. Durante todo este tiempo, se ha venido constituyendo como la nueva voz de la gente del Sur, con acento propio, del Sur latinoamericano, y también del resto de Sures repartidos por el mundo. Gracias teleSUR, por surinformar a los que nos sentimos del Sur después de tanto tiempo norteinformándonos. Gracias teleSUR por ser tan proactivo, minucioso, eficaz y riguroso con otras explicaciones de cómo, cuándo y por qué acontecen las cosas en este mundo. 

Perfil del Bloguero
Es Doctor en Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, con PosDoctorado en Economía en Universidad Laval (Canadá). Director del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico. Profesor Universitario Posgrado en FLACSO (Ecuador), Universidad Andina y UMSA (Bolivia), Universidad Hermosillo y UNAM (México), Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (España), Universidad Santa Marta (Colombia).
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