Reimpulso y desaparición de la OEA

Cualquier organismo de integración y de promoción de la democracia, siempre es bueno y bienvenido, siempre y cuando los países que lo conforman tengan criterios comunes, con una visión de mundo compartida y no sea éste para que el más fuerte o el mas bélico adocene al resto, porque allí, entonces, no privará el bien común, sino el sometimiento y colonización material y espiritual (no me refiero a religión alguna, porque todas las religiones  son instituciones que sobre la base de la fe, que es lo mismo que decir, la ignorancia aprendida y boba, someten y controlan a los pobres en beneficio de los ricos).

Respecto del bufón en el seno de la OEA, que se encargue su amo imperial.

Este es el caso de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo hemisférico que corre el mismo destino del fracaso y desaparición, que empieza a perfilarse en la Unión Europea (UE), por dos razones:

  1. el criterio o visión de mundo no es compartida por todos, porque unos, los imperialistas, explotadores y parasitarios, asumen la noción burguesa y, por tanto, capitalista, de “democracia”, la que sólo se entiende como la “representativa” de una clase gobernante sobre una mayoría controlada bajo conductas estandarizadas;
  2. Porque los pueblos siempre han estado en una tensión y disputa contra este tipo de orden impuesto, para, desde las bases colectivas, vivir y ser protagonistas de una democracia “participativa” en la que prive el bien común.

Ambas están en las antípodas de lo que cada una se propone, razón por la cual, mientras unos se proponen la integración en el seno de la OEA, la hienas imperiales y parasitarias como el imperio de los EE.UU. se propone valerse de organismos como éste, para adocenar, someter, controlar y adueñarse de sus riquezas, con la ayuda servil de lacayos y socios imperiales.

Este es el riesgo que se mantiene en la OEA, hasta llegado un punto de quiebra en el que se reimpulse la OEA o desaparezca, razón por la cual, la salida o exclusión de algún país miembro o la aplicación de la Carta Democrática a cualquiera de ellos, luciría bufo y más que afectar a ese país sancionado, sería un maravilloso hito histórico para el inicio del fin de la OEA, mientras otros organismos de integración con nociones de mundo antiimperialistas, fortalecerían aún más la unión de nuestro pueblos con los criterios que son más nuestros, tales como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos  (ALBA-TCP), la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la Comunidad Económica Latinoamericana y Caribeña  (CELAC), en fraterna unidad con el Movimiento de los Países No Alineados  (MNOAL), hecho que consolidaría la extensión y hegemonía mundial del nuevo mundo multicéntrico y pluripolar.

Por eso, el gobierno de EE.UU. no se atreve a que sus lacayos se lancen la parada de aplicar la Carta Democrática contra la República Bolivariana de Venezuela, para no correr el riesgo de fracasar y fortalecer aún más a los pueblos de Nuestra América, pues con la libérrima Cuba, la que goza de buena salud, se equivocaron hace más de cincuenta años.

Respecto del bufón en el seno de la OEA, que se encargue su amo imperial.

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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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