Primarias del PSUV: Tres millones de votos, una señal política

Al menos tres millones 162 mil 400 personas participaron el domingo 28 de junio en las internas -abiertas y no obligatorias- del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), la formación más grande dentro del chavismo. Allí fueron elegidos 113 candidatos a diputados a la Asamblea Nacional, rumbo a las parlamentarias del 6 de diciembre. La magnitud histórica de participación fue leída como un triunfo de la revolución, incluso en sectores opositores.

Primarias del PSUV: Tres millones de votos, una señal política

La batalla por la Asamblea Nacional

Las elecciones del 6 de diciembre tienen un carácter estratégico para la Revolución Bolivariana. Asediada por la derecha a nivel internacional, un eventual triunfo de la oposición venezolana podría facilitar una escalada de desestabilización. Los medios privados, como hasta ahora, garantizarían la difusión a nivel internacional, para legitimar la injerencia de instancias como la OEA y la ONU, influidas por EEUU.

Un escenario de golpe de nuevo tipo, como en Paraguay o en Honduras, es el objetivo estratégico. De esta manera, desde la derecha creen que se podría intentar forzar una destitución “institucional” de Nicolás Maduro.

Por eso, en el complejo y heterogéneo entramado de la derecha, que incluye fuertes lazos con empresarios, banqueros prófugos y lobbystas internacionales, se analiza con atención la jornada del 28 de junio. Todavía pervive el recuerdo de las últimas elecciones, las municipales del 8 de diciembre de 2013. Confiaban tanto en su victoria que las presentaron como un plebiscito, antecedente directo del pedido de derrocamiento de Maduro. El chavismo ganó por más de diez puntos e hicieron el ridículo, lo que a su vez provocó una división respecto al camino a seguir. La ultraderecha, con López, Ledezma y Machado al frente, se lanzó al golpe con mucho apoyo en el exterior pero poca base en el país, lo que determinó en buena medida el fracaso de las guarimbas.

Hoy casi todas las consultoras y la prensa privada, claramente hegemónica, proclaman la inminente derrota del gobierno en las parlamentarias. Para ellos, el alcance de la elección primaria del PSUV es motivo de preocupación y por eso intentarán invisibilizarla.

Sin embargo, luego de la avalancha de votos del 28 de junio, algunos sectores de ultraderecha redoblaron la disputa al interior de la oposición, reafirmando su convicción acerca de la inviabilidad de derrotar a la Revolución en el terreno electoral. Estas fracciones insisten en el camino del golpe, justificándolo con la recurrente matriz de fraude, que no ha podido ser comprobada en cada una de las 19 elecciones anteriores.

Es el caso, por ejemplo, del ex general Iván Carratu y de Alberto Franceschi, golpistas prófugos de la Justicia venezolana residentes en EEUU, donde son considerados “perseguidos políticos”. Desde sus redes sociales, los líderes del grupo terrorista Un Nuevo Orden (UNO) promueven abiertamente una estrategia “de ruptura militar, que implique el desconocimiento del régimen y la salida profiláctica de Nicolás Maduro de la Presidencia que ocupa ilegítimamente (sic)”.

A pocas horas de las primarias, el lunes 29 de junio Franceschi bramó desde Twitter contra la propia oposición: “Los electoreros emperrados en voticos para armar sus clientelas tendrán que hacerse a un lado. Debe venir otro tipo de liderazgo: GENTE DURA”.

28-J, masiva participación

El 28 de junio fue el cierre de un proceso iniciado el 22 de marzo, cuando cada Unidad de Batalla Bolívar Chávez (UBCh) -la célula de la estructura del partido- realizó una asamblea de base, en la que se hicieron postulaciones y se eligieron a cuatro precandidatos: una mujer y un hombre menores de 30 años y otra mujer y otro hombre mayores de esa edad. El presidente Nicolás Maduro había pedido que la mitad de las precandidaturas sean mujeres y de conjunto, la mitad sean jóvenes.

Con esta composición de 50 y 50, a las primarias llegaron las 1162 personas más votadas en esa selección inicial, para definir los candidatos a 113 puestos. A ellos se les sumarán otros 51 que fueron reservados para los demás componentes del Gran Polo Patriótico y para algunas figuras importantes del PSUV, que elegirá la Dirección Nacional. Otros tres representantes serán elegidos directamente por los pueblos originarios. De esta manera, se alcanzará el número de 167 aspirantes a la Asamblea Nacional.

La participación en las primarias del partido fundado por Hugo Chávez sorprendió a todo el mundo, alcanzando un doble récord histórico: es la primera vez en Venezuela que los candidatos a legisladores son electos por voto popular en todo el país; y los más de tres millones de votantes superan largamente cualquier marca de primarias anteriores, sean del gobierno o de la oposición.

Las características del evento contrastan con las internas de la coalición opositora, que el 17 de mayo -con la asistencia del mismo Poder Electoral que hacia afuera declaran poco confiable- eligió candidatos en 33 de los 87 circuitos, con la participación de 543 mil votantes, seis veces menos que el PSUV a nivel global y menos de la mitad en esas mismas circunscripciones.

A un nivel más general, la enorme cantidad de votos desmiente la matriz propagandística sobre la existencia de un régimen basado en el terror, de férreo control sobre el pueblo, en la pasividad o en la resistencia. Con esta matriz promovida por los medios internacionales se alimenta un hipotético “déficit de democracia”, obviando que Venezuela se encamina a su elección nacional número 20 en los últimos 17 años; y que el país atraviesa un proceso de participación comunitaria de masas, que en estas primarias presentó por primera vez candidatos en forma orgánica.

Como en toda elección, siempre está abierta la posibilidad de maniobras y disputas a través de favores cruzados y acciones de clientelismo por parte de gobernadores y alcaldes, en detrimento del amplio y complejo campo del poder popular, conformado por comunas, colectivos y movimientos sociales que, en su mayoría, dan los primeros pasos en este terreno. Aunque como señalaron algunos acompañantes internacionales, ya quisieran muchos otros pueblos del mundo la posibilidad de elegir a sus candidatos por la base, desde una asamblea hasta el voto secreto, poniendo en tensión las formas tradicionales de la política.

Para un análisis más profundo queda la integración de las listas que presentará el chavismo de cara al 6 de diciembre, producto de los movimientos internos en la dinámica social, de dispar impacto en las primarias. En este momento, el hecho político es que en Venezuela la democracia muestra toda su vitalidad, y hay un chavismo que se prepara a dar la batalla del 6 de diciembre y todas las que vengan, con un piso de popularidad que para nadie puede pasar inadvertido.


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Perfil del Bloguero
Periodista argentino. Corresponsal en Caracas de Notas – Periodismo Popular y colaborador en otros medios de comunicación. Sus textos y fotografías se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de América Latina y Europa. Desde enero de 2013 hasta abril de 2014 fue productor y editor de noticias en ALBA TV. Actualmente, además de la corresponsalía en Notas.org.ar, integra el equipo de comunicación de ALBA movimientos y participa en el proyecto "Crónica de Comunas".
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