Juan Manuel Santos es peor que Trump

El presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos, puede ser acusado de ser un hombre malo, ladino, artero y pervertido, porque lo es, sin lugar a dudas. Pero, este señor no es estúpido. Todos sus actos son calculados, con la precisión de un relojero, lo que le ha permitido embaucar al pueblo colombiano, entregarle el suelo de la Nueva Granada al gobierno estadounidense, que asesina a sus connacionales y viola a sus mujeres con total desprecio por vida y le consume la droga que produce la megaempresa que la lleva y distribuye en suelo estadounidense.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en una visita a una Zona Veredal Transitoria de Normalización en La Venta.

Y como si fuese poco, Juan Manuel Santos se ha atrevido a retar la buena voluntad de las FARC-EP por pacificarse y acabar con la guerra fratricida, a los que traicionó desde el momento de la firma, con la maquiavélica consulta nacional o referendum acerca de los Acuerdos de Paz, mientras el lobby para otorgarle el Nóbel de la Paz dio sus frutos esperados, habida cuenta de que entre asesinos que viven del negocio de la guerra y la muerte, se premian con todo desparpajo.

Todo lo anterior afirmado no es cómodo, ni placentero de afirmar, porque las consecuencias no sólo las pagan los más pobres e inermes colombianos, sino que también, sus vecinos venezolanos hemos sido víctimas directas de tan malos gobiernos en la última década, de dos narcogobernantes que, aparentemente, hoy se traicionan o reeditan el parricidio político, entre Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos.

Pero, respecto de Juan Manuel Santos, los venezolanos no sólo somos víctimas como consecuencia de su dinámica genocida interna, sino que, además, de manera planificada, orquestada y sistemática, ha trabajado para derrocar, primero, al Comandante Hugo Chávez, mientras ahora lo hace, sin descanso y sin tregua, para liquidar y derrocar a Nicolás Maduro.

Es Juan Manuel Santos quien está  tendiendo la cama para que la arremetida final del gobierno estadounidense se haga efectiva desde las siete bases militares gringas en la colonia neogranadina. Es por ello también, que Donald Trump en su acostumbrada prepotencia de retroconservador y su secretario de defensa anuncian alegremente que en un año saldrán de Nicolás Maduro, de Diosdado Cabello y de los chavistas.

Ante tamaña amenaza real, que van a intentar cumplir los rastacueriles lacayos desde Colombia, junto con sus amos estadounidenses, hemos de suponer que ellos estarán claros en que del lado de la República Bolivariana de Venezuela, hay un pueblo dispuesto a pelear hasta con los dientes,  en defensa de Nicolás Maduro y de la revolución bolivariana socialista y chavista, junto con una mayoría de colombianos que, tanto allá como acá, se sienten hijos de Bolívar y de Chávez, razón por la cual Juan Manuel Santos aúpa una teleserie-basura que pretende enlodar la imagen del Liberador del Siglo XXI, Hugo Chávez. Es una lástima, que si se prende la matazón, entre los primeros que pisen suelo venezolano para invadir y asesinar, no venga Juan Manuel Santos, sus hijos y parientes. Eso no pasará porque la oligarquía colombiana acostumbra a poner de carne de cañón al pueblo y a los pobres, a los que Chávez, Maduro y los venezolanos hemos recibido con los brazos abiertos, con trabajo digno  (no de sicarios, ni de traquetos), educación gratuita, viviendas dignas, salud y paz. Entonces, ¿quién es peor, entre Santos y Trump?.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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