Irán fortalece sus lazos con Latinoamérica

En una política de puertas abiertas al mundo, la República Islámica de Irán con su milenaria historia, su clara política de oposición a los afanes hegemónicos de las grandes potencias, su apoyo a las luchas de liberación y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, como eje esencial de su política de relaciones  internacionales, reafirma su decisión de ver en Latinoamérica un socio de importancia en múltiples áreas.

Irán fortalece sus lazos con Latinoamérica

Así se confirma con la visita oficial a la República de Cuba, después de haber participado en la XVII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados –MNOAL – realizada en Isla Margarita, Venezuela, del presidente de la República Islámica de Irán Hasan Rohani y como paso previo a la intervención de la nación persa en la 71 Asamblea General de las Naciones Unidas, donde la voz de Irán pretende hacerse sentir con energía. Esto,  en momentos de fuerte tensión internacional por las acciones de agresión contra Siria, Irak y Yemen y el apoyo que países como Estados Unidos, sus socios europeos, junto a Turquía, Israel, Arabia saudita y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico, realizan en torno a esto hechos, avalando a las bandas terroristas takfirí que actúan principalmente en Oriente Medio y el Magreb

La visita del mandatario persa fue precedida, justamente hace un mes atrás, por el periplo del canciller Iraní Mohamad Yavad Zarif quien estuvo en seis naciones latinoamericanas – Cuba, Nicaragua, Ecuador, Chile, Bolivia y Venezuela – afianzando lazos, generando nuevos vínculos y encuentros políticos, económicos y tendiendo puentes, más allá de la lejanía geográfica, idiomática o cultural que tenemos entre nuestros pueblos. El pragmatismo iraní, la confianza que genera su conducta en el plano internacional y el ejemplo tras la defensa irrestricta de su soberanía que concluyó con la firma de los Acuerdos Nucleares de julio del año 2015 entre la nación persa y el G5 + 1 muestran a un país decidido a hacerse respetar en el plano de sostener, que por encima de las presiones, existen principios intransables.

Los viajes  de alto nivel que el gobierno iraní ha generado teniendo como destino a Latinoamérica, habla de una decisión política de largo alcance, de clara connotación estratégica, que signa un camino de vital importancia para el desarrollo de relaciones  que escapan a las que hasta ahora ha mantenido Latinoamérica, sobre todo en momentos que existe una fuerte ofensiva estadounidense en materia política de presionar, cercar y desestabilizar a países como Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y Venezuela, que representan un bloque que se opone a los afanes hegemónicos de Washington y sus socios incondicionales en América - México, Colombia, Perú, Chile - a los que se han sumado con toda su carga ideológica países como Argentina con el Presidente Mauricio Macri y la República Federativa de Brasil con un presidente de facto como Michel Temer, que surge tras la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff tras un proceso político que ha develado una crisis de enorme profundidad en el gigante sudamericano.

Rohani en la Mayor de las Antillas

La llegada del mandatario persa a La Habana, donde celebró una serie de encuentros al más alto nivel con dirigentes de la República de Cuba, responde a una invitación cursada por el Presidente cubano Raúl Castro Ruz y muestran  un nivel de relaciones políticas y diplomáticas óptimas entre ambos países. Ya en la visita efectuada hace unas semanas atrás por el canciller Zarif, Irán expresó a Cuba que se iniciaba un nuevo camino entre ambas naciones y que el momento resultaba particularmente oportuno, para extender las relaciones bilaterales y por ese medio ampliar el abanico de esfuerzos, trabajo y vínculos con los países amigos de ambos Estados. Rohani, en sus primeras palabras al arribar a Cuba destacó los fuertes vínculos que mantiene Irán con la isla Caribeña a quien considera un Estado revolucionario y un buen amigo para la república islámica de Irán, resaltando las similitudes que enfrentan ambos pueblos a partir de la presión ejercida sobre sus procesos revolucionarios por algunas potencias.

Ya en agosto del año 2013, cuando Hasan Rohani asumió la primera magistratura de la nación persa, en su discurso de toma de posesión señaló, expresamente, que una de las principales prioridades de su mandato sería la de “reforzar los vínculos con América Latina y Cuba en particular”. Decisión y palabras donde influye claramente la posición común de ambos gobiernos de enfrentar las sanciones, bloqueos, interferencia en sus asuntos internos por parte de potencias beligerantes como Estados Unidos y sus aliados. La Habana ha reiterado en todos los foros internacionales su apoyo al derecho de la República Islámica de Irán de desarrollar su programa nuclear con fines pacíficos, así como también su férrea oposición a la serie de medidas coercitivas en los planos económicos, políticos, financieros, científicos y culturales que se han ejercido contra la nación persa. En el mismo sentido se ha expresado Irán que reconoce en la resistencia cubana a 55 años de bloqueo y sanciones un ejemplo de dignidad y coraje.

Ambos países han sufrido la arrogancia y las acciones desestabilizadoras de Estados Unidos, conocen muy bien contra quien se enfrentan y ello constituye un elemento aglutinador y de cercanía claro y fuerte en materia de tejer alianzas. Recordemos que el año 1979 Cuba fue uno de los primeros países en reconocer a la República Islámica de Irán. Ambos países y sus sistemas políticos actuales se desprenden de procesos revolucionarios:  la Revolución Cubana de 1959 y la Revolución Islámica de Irán de 1979. “Aunque parten de presupuestos ideológicos distintos, el socialismo marxista y el Islam, las dos naciones han expresado su mutua simpatía. En 1979, Cuba fue uno de los primeros países en reconocer a la República Islámica de Irán. En una carta dirigida por el entonces jefe de estado cubano, Fidel Castro, al Líder de la Revolución Islámica de Irán, Ayatolá Ruholá Jomeini, Castro insistió en que no había “contradicción entre revolución y religión”. Este punto de vista fue reiterado por Castro en un libro titulado “Fidel y la Religión” publicado el año 1985”

La participación de Irán en la Cumbre del MPNOAL, las visitas de los más altos dignatarios de la nación persa a países de Latinoamérica y la participación que tendrá en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas son una muestra del importante papel que está jugando Irán en el concierto mundial y en especifico en el  Latinoamericano, de tal forma de contrarrestar, junto a otros países como la Federación Rusa y la República Popular China la hegemonía Unipolar que se mantenía hasta hace poco tiempo. La decisión de consolidar una alianza con componentes económicos, políticos y militares que vislumbra la posibilidad de romper con la unipolaridad y contrarrestar la hegemonía de Occidente, ha despertado la alarma en Washington y los países bajo su influencia. El eje Beijing-Moscú-Teherán, gigantesco en términos demográficos, con una población en conjunto que representa 1.500 millones de habitantes. Enorme, desde el punto de vista geográfico, con 29 millones de kilómetros cuadrados y una economía, que en conjunto, representa el 22% del PIB mundial le está plantando cara a Occidente. Latinoamérica en esa disputa hegemónica es un campo de batalla, en múltiples planos, donde exhibir ese poderío y las cartas se juegan con decisión..

La revisión más fina de lo que han sido las relaciones entre Cuba e Irán nos muestran que ambos países mantiene una presencia activa y militante en materia de defensa de los derechos de los pueblos en los foros internacionales y en los organismos en que ambos participan, incluyendo en ello el Movimiento de los Países No Alineados, que acaba de celebrar su XVII Cumbre. Las alianzas tejidas por Cuba en el plano latinoamericano por ejemplo, a través de la Alianza Bolivariana de las Américas – ALBA – y su presencia en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños – CELAC – que es un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política, constituyen un imán potente para apoyar a la república islámica de Irán en materia de potenciar su presencia en nuestro continente.

A su vez, las relaciones tejidas por Irán con Rusia, China y su propia posición de fortaleza en Oriente Medio y Asia Central, son un polo de atracción en todo orden de cosas para Cuba y Latinoamérica. Los dos países mantienen también fuertes vínculos con los países del BRICS, especialmente con China y Rusia, que se han convertido en los principales socios económicos de ambos. Estos vínculos han servido a Irán y Cuba para afrontar las sanciones y embargos que Estados unidos y algunos países de la Unión Europea han tenido a lo largo de los años. Las áreas de trabajo por ampliar, reforzar o iniciar son múltiples entre ambos pueblos. Sobre todo en el campo de la nanotecnología,  la Biotecnología donde ambos países tienen un desarrollo de primer nivel. Irán, por su parte, se ha convertido en uno de los principales inversores en la isla en áreas tan diversas como el de infraestructura vial, plantas de energía y represas que son fundamentales, para la vida económica de la mayor de las Antillas.

Irán está dispuesto a apoyar a Cuba en materia de cooperación económica, como ha sido tradicional ya en la última década. La idea, discutida en la visita de Zarif el pasado mes de agosto y que ha sido reforzada al más alto nivel en el encuentro entre el Presidente Hasan Rohani y su par cubano, Raúl Castro, es que la cooperación entre ambas naciones seguirá en los ámbitos comercial, cultural, sanitario, energético, agrícola. Con especial hincapié en incrementar la producción de la industria azucarera cubana, el fortalecimiento de su flota pesquera, temas relacionados con la biotecnología – donde Cuba ha apoyado la instalación y puesta en marcha de laboratorios genético en Irán y la transferencia de licencias para el uso de sus productos biotecnológicos - A lo que se une el intercambio científico, el deporte, el transporte, turismo, recursos acuíferos, sistemas de irrigación y otros donde la experiencia adquirida en batallar por el conocimiento y el desarrollo independiente, bajo la presión, bloqueos y sanciones de  occidente,  ha sacado lo mejor de ambos pueblos.

Ambos países tiene mucho que dar y recibir, mucho que influir para que su amistad trascienda a las regiones donde cada uno de ellos se inscribe. La visita del presidente Rohani a Cuba, previo paso por Venezuela para participar en la XVII Cumbre de la MNOAL es considerada de importancia estratégica por la República islámica de Irán, que tras la firma de los Acuerdos Nucleares con el G5+1 en Julio del año 2015 ha dinamizado su praxis política de reforzar su presencia en distintas partes del mundo en los más diversos ámbitos económicos, militares, financieros, comerciales y políticos. Tras Cuba el próximo paso de Hasan Rohani es Nueva York, donde su voz en la Asamblea general de las Naciones Unidas puede ser un referente de importancia representado a muchos pueblos que buscan y aspiran a un nuevo orden internacional, alejado de las hegemonías que nos han violentado hace décadas. 

Perfil del Bloguero
Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales: Hispantv, Rusia Today, Telesur, www.islamoriente.com, Adital-Brasil, Resumen Latinoamericano, Portal the Dawn news www.thedawn-news.org, Radio y Diario Electrónico de la Universidad de Chile, El Ciudadano www.elciudadno.cl. Creador de la página WEB www.politicaycultura.cl. y www.analisisglocal.cl Actualmente está concluyendo su libro sobre la Lucha del Pueblo saharaui y su proceso de autodeterminación y otro sobre la lucha del pueblo palestino.
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