Diálogo con el enemigo

Cuanto más deterioradas están las relaciones interpersonales, políticas y sociales, mayor aún, se  impone la necesidad de dialogar, si no, para convenir, ni conciliar posiciones entre las partes, entonces, que al menos sea  para mitigar o minimizar el impacto y la consecuencias del conflicto. 

El jefe de Estado reiteró la disposición de dialogar para trabajar por el beneficio del país.

Hoy, en Venezuela se plantea un conflicto de larga data que se ha mantenido como una guerra sostenida para liquidar al chavismo como expresión político- social, lo que ha significado la necesaria salida, primero, del Comandante Hugo Chávez y, ahora, del obrero presidente Nicolás Maduro, en una constante golpista continuada, a lo arrecho, que  ha sido financiada y sostenida por el gobierno estadounidense y por sus aliados o subalternos gobiernos de la región, como el colombiano y el chileno, entre otros, en donde los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez y el de Juan Manuel Santos han sido activos actores de  la  conspiración internacional, con la acción de pisapasitos y aún más peligrosa, como la de Michel Bachelet desde Chile, por sólo mencionar dos casos. 

Ahora bien, a lo interno de la República, hay una guerra económica que sus autores pretenden banalizar, porque los efectos políticos para erosionar la base social del  gobierno que preside Nicolás Maduro, ha sido lo único y más exitoso entre todas las acciones, crímenes y asesinatos de chavistas, que la oposición criolla ha ejecutado, en sociedad con los sectores económicos monopólicos y oligopólicos que aún controlan absolútamente todos los medios de producción o si se quiere, la mayoría y de ellos, en mínimo, un noventa por ciento (90%) del parque industrial y productivo nacional, más la jerarquía eclesiástica de la iglesia católica, nucleada en la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), junto con las universidades públicas y privadas, las que luego de diecisiete años de revolución bolivariana, socialista y chavistas, aún siguen siendo reproductoras de ideología burguesa al servicio del Estado burgués, lo  que choca y se contradice con el chavismo, amén de que las universidades que han sido atendidas directamente por el señor del megáfono de la Embajada de EEUU en Caracas, en  donde han logrado alcanzar la base social de esa fuerza restauradora del capitalismo de la IV República, lo que se expresó en que un sesenta y cinco por ciento (65%) de votantes jóvenes clientelares que desde esa forma lasciva de hacer política oportunista y clientelar, aplicaron el voto castigo, entre la población que va de los dieciocho a los treinta años de edad, es decir, entre los jóvenes, esos que en las universidades, a pesar de haber sido sacados de la pobreza y haber sido movilizados socialmente, gracias a todos a los programas sociales y a la masificación como derecho de la educación universitaria, sólo posible en un gobierno revolucionario, paradójicamente, estos jóvenes odian irracionalmente al gobierno chavista y fuerzan por “La Salida” de Nicolás Maduro. 

Aún con todos los antecedentes negativos que no superan lo positivo que se  ha alcanzado y avanzado en logros de esta revolución pacífica que apenas se perfila y con todo el contexto negativo actual, se impone la necesidad del diálogo, al que ha apostado el gobierno de Nicolás Maduro, sin condiciones de ningún tipo. 

Pero, esa dirigencia oposicionista más que opositora, no quiere diálogo, como tampoco lo quieren los obispos de la CEV, pues éstos quieren sangre, quieren la salida de Maduro y la liquidación de todo lo que recuerde al Comandante Hugo Chávez, pues estos prelados, luego del ajiaco fallido que montaron contra el gobierno regional de Mérida a cuenta de los seminaristas agredidos en el  falso positivo montado por ellos mismos, usando a unos jóvenes menores de edad, todo para erosionar la base social del dirigente regional, Alexis Ramírez y del Presidente Nicolás Maduro,  tal y como se evidencia en este link https://youtu.be/W-YpHs-NIDg ahora, culminando una jornada de sus conferencias, desde la CEV afirmaron que “el gobierno no tiene moral para llamar al diálogo y la paz, porque está matando de hambre al  Pueblo”, cuando ellos saben en tamaño de esta mentira que puede corroborarse viniendo a Venezuela, además de que estos monseñores saben  quiénes son los artífices de la guerra económica contra el Pueblo, a quienes los  bendicen y con quienes se reúnen con bendiciones y demás yerbas, pero les conviene mostrar al país ante el mundo, como si, aquí, en Venezuela, hubiese una “crisis humanitaria” con hambruna generalizada, en medio de la ampulosa ostentación que estos prelados exhiben sin rubor. 

Por otra parte, esa oposición política que pretende cogerse el gobierno, por las armas que fueren, quiere un diálogo de sordos y en donde ellos impongan esta premisa: “Sólo nosotros, la derecha cuartorrepublicana tenemos derecho de hablar y de decir, Por lo tanto, nosotros imponemos las condiciones y las primeras de ellas son, nosotros hablamos y ustedes, chavistas marginales ignorantes, castrochavistascomunistas guácala, callan y se doblegan”. 

El dialogo que quiere la derecha golpista es el de la arrogancia de quien se cree predestinado por la divina providencia para imponer sus criterios y su lógica opresora, a la que los demás debemos subordinarnos para que ellos nos gobiernen bajo la tutela imperial estadounidense y en nombre de dios, si fuere necesario, como hicieron Cristóbal Colón y sus secuaces, hace unos cuantos siglos atrás, aunque ahora, ya conocemos la pólvora, por si vienen con plomo. 

En estas premisas de la derecha golpista y fascistas, quieren imponer sus criterios para boicotear el diálogo sin condiciones, que ellos no quieren, porque saben que saldrían a relucir verdades como la de que Leopoldo López no está preso por ser político, ni es un preso político, sino un político preso, porque asesinó y es causante de más de cuarenta y tres vidas humanas que hoy se pudren en el cementerio, además de los cientos de heridos y lisiados, gracias a él. Y en un diálogo sin cortapisas, pudiéramos identificar a los autores materiales e intelectuales de la guerra económica en todas sus  formad, cuya expresión concreta  está manifiesta en las largas colas y la hiperinflación planificada, como armas políticas para liquidar al chavismo. 

Mientras tanto, el gobierno revolucionario que  preside Nicolás Maduro seguirá insistiendo y allanando caminos para un diálogo descarnado, sincero y sin condiciones, porque ésta es, en esencia, la naturaleza revolucionaria y porque todos los chavistas debemos estar empeñados en encauzar a la ruta democrática a la mayoría nacional, por los caminos de la paz y la ruta democrática. Ojalá, los oposicionismos criollos y quienes los tutelan desde EEUU, incluyendo al mandadero Thomas Shannon, no se sigan equivocando, aún cuando nos vean a los chavistas como a sus enemigos. 

Prof. Luis Pino 
@l2pino2 
 


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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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