Constituyente explicada al pornopuritano

Así como no logró entender el Acuerdo de París sobre el clima, porque le interesan más las ganancias súbitas de sus socios empresarios transnacionales, así tampoco el pornopuritano es capaz de entender la “democracia participativa y protagónica” que nos estamos dando en la República Bolivariana de Venezuela, desde diciembre de 1999, lo que, ante las contradicciones entre el viejo capitalismo cuartorrepublicano y colonial, frente al  socialismo bolivariano y chavista, que han devenido en conflictos y tensión social, aupada, financiada y dirigida por el gobierno estadounidense, han llevado, de manera sabia, al Presidente Nicolás Maduro, a devolver todo el poder al Soberano, es decir, ha entregado todo el poder al Pueblo, el constituyente, según los artículos 347, 348, 349 y 350 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), fenómeno éste, imposible de entender por el señor que labró su fortuna -entre otras menudencias, prácticas de dumping y en el negocio de quiebra de empresas- en la megaempresa de la trata de mujeres, como hizo con aquella chica bella que reniega ahora de su nacionalidad venezolana.

La Constituyente brinda poder al pueblo.

Pues bien, en la tierra de Simón Bolívar, a la presente fecha, hemos llegado al proceso de inscripción de postulaciones en las que, hasta los más iracundos detractores, se han inscrito para participar en las elecciones de los constituyentistas para la nueva Asamblea nacional Constituyente (ANC) y, seguramente, esa derecha fascista y protoimperial, buscará participar en la ANC, para sabotear y cuidar que los intereses imperiales sean preservados, sobre todo, aquellos de orden económico y energético, que debemos blindar en la CRBV, como principal determinación de la macroestructura del Estado, para que, a partir de ésta, podamos generar los cambios y transformaciones necesarios del resto de la superestructura del Estado y que tanto preocuparon al Comandante Hugo Chávez, pero que  no fueron posibles de tipificar en la CRBV, a pesar de ser de avanzada, porque hemos de apuntar a lo perfectible y dialecto de nuestros tiempos, tal y como nos proponemos hoy.

El asunto de fondo, difícil de comprender para el pornopuritano sujeto en ciernes, consiste en que en Venezuela, una persona, una ciudadana y un ciudadano, es un voto, además de que ese ciudadano con los otros ciudadanos son el “Soberano”, los mandantes y constituyentes, que están por encima del poder constituido.

Es muy difícil para el pornopuritano y sus lacayos entender que nuestra CRBV no es letra metafísica e inmutable, porque en Venezuela más importa el Pueblo, puesto que es, únicamente, el Pueblo, el que decide su contrato social y, si es menester o considera que debe cambiar las relaciones sociales de producción, del capitalismo voraz al socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI, para ofrecer la mayor suma de felicidad posible, pues lo haremos, en pleno uso de nuestra soberanía, que no está subordinada al Ministerio de las Colonias al servicio imperial, ni a ninguna imposición, amenaza, tropas de marines y toda su logística y guerra sucia, con la que acostumbra el gobierno estadounidense apoderarse de las riquezas de los pueblos, sobre un esterero de muertos.

La Asamblea Nacional Constituyente, como máxima expresión del Soberano, ha puesto en evidencia que al pornopuritano, a sus lacayos imperiales y a la derecha asesina y terrorista venezolana, no le importan las elecciones, ni la democracia, sino el derrocamiento de Nicolás Maduro y la liquidación del chavismo como forma de vida, para ellos imponer gobiernos títeres que les entreguen las riquezas energéticas, minerales y naturales al parasitario imperio decadente, desde donde el pornopuritano y su voracidad aguardan para caernos como hienas y abultar sus fabulosas fortunas malhabidas en beneficio de una élite de ladrones, los que, incluso, mantienen al pueblo trabajador estadounidense en la más horrenda explotación y adocenamiento.

Ya el ambiente en Venezuela habla por sí mismo. Sectores productivos, como pescadores, agricultores, trabajadores, estudiantes, empresarios,  jóvenes, tercera edad, universitarios, hacedores de la ciencia y tecnología, educativos, mujeres y políticos de oficio, son la voz cantante que en el diálogo y en el debate, definirán el presente y el futuro de la patria venezolana. Y veremos cómo algunos serviles del pornopuritano, que están atornillados al poder constituido, la van a chillar, para no salir de sus cuotas de poder, mientras que desde ya, el obrero Nicolás Maduro se ha puesto en manos del Pueblo, acción valiente y democrática que jamás haría el pornopuritano que llegó al poder, no por la mayoría de votos del Pueblo, sino por esa vaina loca y retrógrada que se da en llamar “colegios electorales”, con la que ellos preservan el poder de la minoría retroconservadora y racista.

Prof. Luis Pino
@l2pino


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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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