Olímpicos 2012
En muchas de nuestras naciones latinoamericanas el calor reina, abraza, produce irritaciones en sus habitantes, pero igual yo prefiero nuestro clima al frío insoportable de Londres.
En la capital del deporte olímpico se vivió un frío veraniego (Ni me quiero imaginar el invernal), que ligado a la infaltable llovizna, te hacía pensar que estabas en meses como enero o febrero, jamás en pleno agosto.
Solo el calor de las competencias, la buena organización (Sin llegar a Beijing), la amabilidad de los voluntarios y la sensación única de vivir una justa olímpica te permitían llevar con dignidad un clima que no es el acostumbrado.
Latinoamérica realizó una destacada actuación, con hazañas, récords y medallas que muchos no podíamos soñar antes del comienzo de la cita estival.
Colombia fue una revelación y Mariana Pajón en el Ciclismo BMX le dio una medalla de oro que se une a la conquistada 12 años atrás por María Isabel Urrutia en Sydney 2000.
Ah, grandes Juegos Olímpicos los de la ciudad australiana, allí donde una hermosa morena colombiana subió a lo más alto del podio en el levantamiento de pesas.
Por cierto que son las mujeres colombianas las únicas que pueden presumir de metales dorados en las magnas citas deportivas, aunque fuese un pedalista, Rigoberto Urán el primer medallista de la nación cafetera en Londres.
Imposible no mencionar al marchista guatemalteco Erick Barrondo, subtitular en los 20 kilómetros Marcha, para darle a los chapines su primer metal olímpico en más de 100 años de historia olímpica.
Otros como Nicaragua tuvieron que conformarse con menos, pero igual disfrutaron un valiente triunfo del boxeador Osmar Bravo sobre un rival montenegrino en la división de los 81 kilogramos.
Historias y hazañas de nuestros deportistas que quedarán por siempre grabadas en nuestras memorias, en espera que Río de Janeiro 2016 nos pueda ofrecer muchas más.
Pero antes los Paralímpicos nos ofrecerán una muestra más de la voluntad del ser humano capaz de superarse a sí mismo y a todas las dificultades.
