
Juegos Olímpicos se despiden de Londres y el 5 de agosto de 2016 llegan a Río de Janeiro. (Foto: lavanguardia.com)

Pelé estuvo presente en Londres para recibir nueva edición de los Juegos Olímpicos. (Foto: Espn)
Gran Bretaña se despidió este domingo del deporte mundial al clausurar la trigésima edición de los Juegos Olímpicos que organizó con nota alta y fallas casi imperceptibles. Ahora Londres pasa el testigo a Río de Janeiro, la ciudad del carnaval, que tiene el gran reto de superar lo hecho por los británicos y la responsabilidad de representar a todo el continente suramericano en una cita que tiene fecha: 5 de agosto de 2016.
Tras un show musical que enalteció la cultura londinense, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, realizó la entrega oficial de la bandera a Eduardo Páez, alcalde de Río de Janeiro.
Posteriormente, un desfile típico de los famosos carnavales de Brasil invadió los espacios del Estadio Olímpico de Londres donde se desarrolló la clausura del máximo evento deportivo. Una se las cantantes más reconocidas de Brasil, Maritza Monte, se robó la atención del público en el momento musical que tuvo su clímax con la llegada del rey del fútbol brasilero, Edson Arantes do Nascimento "Pelé". quien apareció para cerrar con broche de oro la breve presentación del país que acogerá los Juegos Olímpicos 2016.
Despedida oficial
El presidente del comité organizador de Londres 2012, Sebastian Coe, agradeció a todo el equipo de trabajo, voluntarios, deportistas y expactadores que hicieron posible 17 días que consideró como "inolvidables".
Agregó que por tercera vez Londres dió la talla al albergar una cita olímpica. "A Londres se le dio la confianza y demostramos que somos dignos de esa confianza y por eso queremos dar las gracias".
Completó su discurso asegurando que, a pesar del apagado del pebetero olímpico, "lo que hemos empezado (en Londres) no se detendrá, el espíritu seguirá vigente y contagiando a los deportistas del mundo".
Al dar la orden para apagar la luz que iluminó a Londres por 17 días, el presidente del Comité Olímpico agradeció a Gran Bretaña por el excelente trabajo y dio la bienvenida a la trigésima primera edición de los Juegos Olímpicos que en cuatro años recibirá la "cálida" Río de Janeiro
"Nunca olvidaremos las sonrisas, la amabilidad y el apoyo de los maravillosos voluntarios, los héroes más necesarios de estos Juegos, ni los ánimos de los espectadores, que llevaron el espíritu festivo a cada sede. Han demostrado lo mejor de la hospitalidad británica".
Brasil calienta motores
La ciudad de bellas playas aún tiene algunas fallas que corregir para recibir a un millón de turistas y a los casi 11 mil atletas de 28 disciplinas que participarán en unas 300 pruebas.
El director general del Comité Organizador de los JO-2016, Leonardo Gryner, admitió recientemente que las áreas que más preocupan son transporte y hotelería, sin embargo ya todo empieza a construirse.
Apoyada en lo construido para los Panamericanos de 2007, la ciudad brasileña está cumpliendo con los plazos, pero existen otros problemas como la movilidad y la inseguridad que deben resolverse en los próximos cuatro años.
“Río está cumpliendo los plazos previstos para los Juegos hasta con cierta comodidad, lo que nos permite asumir el compromiso de entregar" las obras "con bastante antelación", tranquilizó este mes el alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, que busca la reelección en las municipales de octubre.
La presidenta Dilma Rousseff espera que los Juegos dejen a la sexta economía mundial un gran legado.
"Queremos traer para Brasil el mayor legado posible de los Juegos Olímpicos, tanto en lo que se refiere al deporte como en lo que se refiere a la mejora de la infraestructura y de las condiciones de vida de la población", indicó Rousseff en los Juegos de Londres.