
Esta enfermedad es una de las principales causantes de demencia senil (Foto:Archivo)
Dos empresas farmacéuticas estadounidenses desistieron de crear una droga para contrarrestar los efectos de la pérdida de memoria de la enfermedad de Alzheimer, después de que dos ensayos clínicos fracasaron en lograr ayudar a víctimas de esta enfermedad.
El equipo de investigadores dio a conocer que los pacientes con Alzheimer leve o moderado que recibieron el medicamento -bapineuzumab- no mostraron más mejoría que un grupo de control al que se dio un placebo.
Por ello, las dos empresas médicas, Pfizer y Johnson & Johnson, señalaron que se estaban descontinuando todos los estudios.
El Alzheimer es la forma más común de demencia, y la sexta causa de muerte en Estados Unidos. Números oficiales estiman que por lo menos 36 millones de personas en todo el mundo sufren de demencia, incluyendo Alzheimer.
La compañía Johnson & Johnson había acordado en 2009 una inversión de hasta mil 500 millones de dólares en bapineuzumab. A través de un comunicado, un vocero de Pfizer, Steven Romano, señaló que están “obviamente muy desilusionados” con el resultado de la prueba.
Un medicamento similar en desarrollo por la firma Eli Lilly, solanezumab, es también considerado como una posibilidad remota de éxito, pero los resultados de las pruebas en esa terapia no se conocerán sino en el segundo semestre de este año.
La tarea para encontrar una cura para el Alzheimer tiene a científicos de todo el mundo ocupado. La semana pasada, un equipo de médicos del colegio Weill Cornell en Nueva York (noreste de Estados Unidos) presentaron resultados de un experimento con un fármaco inmunológico que logró detener el avance de la enfermedad de Alzheimer.
El Gammagard era usado como inmunosupresor en casos de trasplantes y enfermedades del sistema inmune, y los científicos demostraron que las personas que recibieron este medicamento no mostraron deterioro cognitivo o pérdida de memoria en tres años.
El experimento con el fármaco se probó con 16 de 24 participantes de un estudio anterior y resultó que con inyecciones de inmunoglobulina intravenosa dos veces al mes lograron un deterioro más lento de las capacidades de pensamiento, conducta y funcionamiento diario de los pacientes afectados.
Cuatro de los pacientes que habían recibido una dosis estandarizada durante 36 meses no mostraron disminución de los niveles estándar de cognición, memoria, funcionamiento diario y estado de ánimo.
Hasta los momentos no se conoce cura alguna para la enfermedad de Alzheimer.