
Obama habló telefónicamente con Mariano Rajoy. (Foto: El mundo.es)
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, se comunicó telefónicamente este lunes con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, para hablar de la crisis de la zona euro, así como también de la situación que reina en naciones como Siria y Sudán.
"El presidente acaba de concluir una llamada al presidente del Gobierno español, Rajoy, para discutir las condiciones económicas en la eurozona", indicó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, al comenzar su habitual rueda de prensa diaria.
Poco después, la Casa Blanca informó en un comunicado que durante la conversación telefónica, Obama "reconoció los difíciles retos que afronta el pueblo español" y "reiteró su apoyo a los esfuerzos de Rajoy para encauzar la economía en España".
Por su parte, el jefe de Estado español destacó “los esfuerzos” que están haciendo “el Gobierno y los españoles para reducir el déficit público y desarrollar un programa ambicioso de reformas estructurales”.
Los dos mandatarios hablaron además sobre otros asuntos de interés internacional como es el caso de la situación en Siria y Sudán.
Sobre esto, Obama manifestó que es preocupante la situación que se experimenta en Siria y dio la bienvenida a las constribuciones de España al proceso conocido como "Amigos de Siria", así como también mencionó el "desarrollo positivo entre Sudán y Sudán del Sur para compartir los ingresos del petróleo".
Sobre la economía de su país, Obama le comentó a Rajoy que su nación afrontará "vientos en contra durante los próximos meses" y añadió que la situación en Europa "sigue siendo un desafío".
Con respecto a esto, consideró que tanto él como el secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, están "gastando una cantidad enorme de tiempo" en trabajar con los gobernantes europeos para que adopten "cuanto antes acciones decisivas" frente a la crisis.
Las posibilidades de que Obama sea reelecto el próximo noviembre están estrechamente relacionadas con la recuperación de la economía estadounidense, una de las principales preocupaciones de los votantes que depende estrechamente de la evolución de la crisis europea.