
Presidente Chávez ratifica salida de Venezuela de la CorteIDH. (Foto: AVN)
El presidente Hugo Chávez informó este martes que ordenó a su canciller, Nicolás Maduro, la salida inmediata del país de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (Corte IDH), organismo adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA), por "atropellar" al derecho internacional y "ofender la dignidad" del pueblo venezolano.
Durante la celebración de los actos del 189 aniversario de la Armada del país suramericano, el mandatario rechazó la decisión tomada por la CorteIDH de declarar al Estado venezolano culpable de la violación del derecho a la integridad física de Raúl Díaz Peña en 2004, quien es acusado por la justicia venezolana de participar en actos terroristas contra las sedes diplomáticas de Colombia y España ubicadas en Caracas.
“Esta Corte Interamericana de los Derechos Humanos, de la vergüenza, acaba de pronunciarse a favor del terrorista y contra el Estado venezolano. Entonces por eso le dije Nicolás: 'Nicolás no esperemos más'. Venezuela se retira de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos por dignidad y la acusamos frente al mundo de ser indigna, de defender los derechos humanos, apoyando al terrorismo. Son agresiones contra nosotros por atrevernos a ser libres”, expresó Chávez.
Agregó que hechos como este “deslegitiman a esa inefable Corte” que, según denunció, después del golpe de estado de 2002 continúa saboteando al Gobierno venezolano a través de la “oligarquía que ahora se viste de demócrata en época electoral”.
Manifestó que "la soberanía de los países hay que respetarla, eso es sagrado, con la soberanía no se debería meter nadie (...) Queremos la independencia plena de nuestro país".
Chávez aseguró que tras abandonar la CorteIDH, Venezuela denunciará a esta instancia ante los Gobiernos de América Latina y el Caribe.
Tras conocerse la sentencia de la Corte, Venezuela emitió un comunicado en rechazo al pronunciamiento de la instancia internacional y ratificó “su compromiso ineludible con garantizar el respeto absoluto de los Derechos Humanos sobre su territorio, conforme al mandato Constitucional y a la voluntad popular, independientemente de las manipulaciones y las mentiras de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.