
Presidente Piñera promulga Ley Zamudio. (Foto: Cooperativa.cl)
El Gobierno chileno promulgó este jueves una ley antidiscriminación con la que se pretende sancionar aquellas actos arbitrarios que sean motivados por el género, la raza o la condición social. Esta normativa se implementa luego de que el pasado marzo un joven homosexual muriera, tras ser golpeado brutalmente a manos de grupo de orientación neonazi.
Este nuevo instrumento legislativo fue denominado Ley Zamudio, en honor al joven homosexual de 24 años fue atacado por un grupo, que lo agredió por su condición sexual, y que murió el pasado 27 de marzo tras agonizar durante tres semanas por los golpes en la cabeza y el cuerpo, quemaduras con cigarrillo y marcas de consignas nazis.
El joven de 24 años "murió precisamente a manos de la discriminación, de la intolerancia, del odio y de los prejuicios", manifestó el presidente chileno Sebastián Piñera, luego de promulgar la ley.
Durante la ceremonia, Piñera expresó también que "Chile por fin se decidió a dar este paso fundamental para construir juntos una sociedad más tolerante, más inclusiva, más respetuosa".
"Gracias al sacrificio de Daniel, hoy día tenemos una nueva ley que estoy seguro nos va a permitir enfrentar, prevenir y sancionar las discriminaciones arbitrarias que tanto dolor generan", añadió.
La ceremonia se realizó en el Palacio de La Moneda y asistieron, el presidente del Movimiento de Integración y Lriberación Homosexual, Rolando Jiménez, así como también representantes de las comunidades judías, árabes, indígenas, discapacitados y los padres de Daniel Zamudio, entre otros invitados.
"Estoy muy orgullosa de que haya salido la ley y que tenga su apellido. Mi hijo no se va olvidar nunca", manifestó la madre del joven asesinado, Jacqueline Vera.
Esta nueva ley establece como discriminación arbitraria "toda distinción, exclusión o restricción que carezca de justificación razonable, efectuada por agentes del Estado o particulares".
En el año 1999 Chile había abolido una ley que castigaba a los homosexualees con penas de cárcel, sin embargo, hasta 2004, la nación era uno de los últimos países occidentales que no establecía el divorcio dentro de su legislación, debido a la fuerte oposición que ejercía la Iglesia Católica a la que pertenece el 80 por ciento de los chilenos.