El uso de métodos anticonceptivos reduce el número de embarazos no deseados. (Foto: Archivo)
Una investigación realizada en Estados Unidos reveló que aumentar la distribución de anticonceptivos en las parejas podría salvar 100 mil vidas cada año en el mundo y reducir en casi 34 por ciento la tasa de mortalidad materna.
Los científicos de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos explicaron que tener más acceso a anticonceptivos así como mejores campañas de información sobre la planificación familiar "podría tener un enorme beneficio para las mujeres de los países en desarrollo".
"Son estas mujeres las que todavía siguen sufriendo complicaciones en el embarazo, parto o aborto", indicaron los expertos.
Enfatizaron que "mejorar el acceso a esta información y a los métodos para lograrla es la forma más simple de prevenir muertes maternas y mejorar las oportunidades en la vida".
Según los expertos, estudios han demostrado que tener demasiados hijos y tenerlos demasiado juntos incrementa sustancialmente el riesgo de muerte materna, parto prematuro y mortalidad infantil.
Comentaron que en el 2008, 355 mil mujeres murieron durante el parto o al ser sometidas a abortos ilegales. Ese mismo año pudieron evitarse otras 250 mil muertes debido a que el uso de métodos anticonceptivos redujo el número de embarazos no deseados.
Pese a estas elevadas cifras de mortalidad, millones de niñas y mujeres en los países de medianos y bajos ingresos no cuentan con métodos para controlar su reproducción, afirmaron los investigadores.
"Si todas las mujeres en los países en desarrollo que desean evitar un embarazo usaran un método anticonceptivo efectivo, el número de muertes maternas podría reducirse otro 30 por ciento" dicen los autores del estudio.
Los métodos anticonceptivos "efectivamente salvan vidas", expresó el doctor Saifuddin Ahmed, uno de los autores del estudio.
Los científicos afirman que durante décadas el asunto de la planificación familiar ha quedado relegado, a pesar de jugar un papel crucial en la salud materna, la erradicación de la pobreza y la igualdad de género.