
Correa quiere sanciones contra golpistas paraguayos (Foto: Archivo)

Delegación de Ecuador durante Cumbre de Unasur (Foto: EFE)

Unasur no aprobó sanciones contra Paraguay (Foto: EFE)
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, expresó este sábado su insatisfacción por la resolución emitida por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) sobre Paraguay, al considerarla muy débil, ya que, a su juicio, eran necesarias algunas medidas más radicales contra los golpistas.
Durante la cumbre extraordinaria de jefes de Estado, celebrada el pasado viernes en la ciudad de Mendoza, (centro) Argentina, Unasur decidió suspender a Paraguay del organismo, tras la “ruptura de su orden constitucional”, aunque se negaron a aplicar sanciones económicas para “no afectar al pueblo paraguayo” y “a favor de América Latina”.
En se sentido, Correa destacó que, inicialmente, su país pensó abstenerse, pero para no debilitar la posición común del organismo, finalmente aceptó firmar la Resolución.
“En todo caso (fue) para no romper la unidad. Sin embargo, expresamos nuestra insatisfacción, nuestra protesta", puntualizó.
El Mandatario argumenta que Unasur podía haber tomado medidas “mucho más drásticas”, como las que tomó el 30 de septiembre de 2010, "frente a la intentona golpista en Ecuador”.
Recordó que en esa fecha Unasur condenó los sucesos registrados y “anunció el cierre de fronteras, la interrupción del comercio, del suministro de energía y la suspensión del transporte aéreo”.
Por ello, criticó que esta vez sólo haya separado a Paraguay del ente regional hasta las próximas elecciones, pues, a su juicio, "los golpistas estarán muy contentos".
Correa citó a su homólogo boliviano, Evo Morales, subrayando que “el no impedir drásticamente estas rupturas democráticas, es como dar la autorización a que continúen" perpetrándose.
Agregó que, aunque se adoptaron decisiones importantes en Unasur, la falta de sanciones severas “es como dar la pauta para que sigan las aventuras golpistas de los grupos de siempre".
Correa comparó la decisión adoptada con las sanciones establecidas por tribunales de su país contra jueces corruptos, quienes “son castigados con tres meses de suspensión, pero con sueldo”.
Explicó que en la reunión surgieron posiciones diversas, entre las cuales una señalaba que no se podía proceder a esas sanciones por “no estar aprobado el protocolo de la cláusula democrática”.
Ante ello, el Presidente recordó que el artículo XI del Convenio constitutivo de Unasur expresa que una de las fuentes jurídicas serán las decisiones de los jefes de Estado o de Gobierno, por lo cual dicho alegato “no tenía ni pies ni cabeza”.
Finalmente, precisó que la aplicación de sanciones, aunque “se perjudicaría el pueblo temporalmente”, lo más importante era que “se condenaría perpetuamente a los golpistas".
El pasado jueves 22 de junio la Cámara de Representantes de Paraguay aprobó un juicio político contra el presidente constitucional Fernando Lugo, bajo la acusación de “mal desempeño de sus funciones”.
El Senado tomó una decisión final 24 horas después, violando el debido proceso de Lugo y sin concederle el tiempo legal para preparar su defensa. Por mayoría parlamentaria, Lugo fue destituido de su cargo y en su lugar fue juramentado el hasta entonces vicepresidente, Federico Franco.