
Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera. (Foto: teleSUR)
El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, destacó este miércoles que el conflicto policial se resolvió con una estrategia basada en el diálogo, la paciencia y el entendimiento.
“El gobierno ha desplegado una estrategia de resolución de conflictos de alta peligrosidad (...) sin caer en tentaciones populistas e irresponsables”, agregó el funcionario durante mensaje dirigido a la nación.
Destacó que el primer punto del método fue entender el problema policial en todo su contenido, sin prejuicios, para asumir la presencia de un conflicto. En segundo lugar, resaltó la importancia del diálogo como única manera para resolver la situación.
Respecto al tercer punto, García Linera indicó que el Ejecutivo boliviano no cometió actos irresponsables como ocurría “en tiempos atrás, cuando muy facilmente solucionaron problemas, pero a corto plazo”.
“Nosotros en este problema hemos sabido proteger la estructura económica del Estado y resolver las demandas legítimas que tenía el órgano policial” sin caer “en una medida irresponsable como hubiera sido aceptar cualquier pedido, poniendo en riesgo el funcionamiento de nuestro modelo nacional productivo”, agregó.
Como cuarto elemento tomado en cuenta por el Gobierno, acotó la paciencia y la humildad. “La paciencia para soportar presiones, insultos, chantajes y paciencia para apostar por el diálogo y por las salidas concertadas”.
En quinto lugar, García Linera señaló el no uso de la coerción, de la que el Estado tiene legítimo derecho pero en momentos extremos “eso nosotros no lo hemos usado y lo usaremos solo cuando se hayan agotado todas las vías del diálogo”.
El Vicepresidente comparó los acuerdos alcanzados la madrugada de este miércoles con los policías con un motín policial ocurrido en 2003, cuando ocurrieron más de una decena de muertos. En tal sentido, manifestó que con el método aplicado el Gobierno no cayó en actitudes demagógicas “y hemos resuelto sin nigún fallecido que hubiera enlutado a la familia boliviana”.
Subrayó que los bajos salarios no son un tema actual, si no temas desde hace más de 20 años y el Ejecutivo ha dado pasos importantes para resolver esta deuda histórica con la tropa policial.
Al respecto, destacó que el Gobierno del presidente Evo Morales ha incrementado "un 40 por ciento a los salarios y ahora llega a casi en términos reales a un 60 por ciento salarial; antes no pasaba de un 10 por ciento".
"Sabíamos que había un problema latente y desde un principio reconocimos la legitimidad de la demanda (...) Demostramos que entendimos el problema y avanzamos. Todavía queda un trecho por recorrer para mejorar la condición policial", enfatizó García Linera.
Explicó que durante los días por los que se extendió el conflico hubo indicios de un intento de golpe de Estado con la toma de instituciones tras paralizar la Cancillería, el Parlamento y el Palacio de Gobierno.
En su alocución, el funcionario agradeció a los movimientos sociales, cooperativistas, laborales, gremiales, estudiantiles “por hacer democracia”. También felicitó a los ciudadanos de a pie por haber establecido medidas ante la ausencia policial y no cayeron en la provocación.
“En seis días la ciudadanía se autocontroló y llevó adelantes sus actividades. Felicidades a esos bolivianos de primera”, agregó.
En síntesis, el segundo al mando de Bolivia reiteró que se resolvió “de manera exitosa” un conflicto de alta peligrosidad y se derrotó a los aprestos golpistas que estaban desencadenándose. “Esta es una victoria del pueblo boliviano frente a los intentos de desestabilización”.