
El nuevo gabinete de Grecia está integrado por 16 ministros y 22 viceministros. (Foto: Archivo)
El nuevo Gobierno de Grecia, cuyo gabinete prestó juramento este jueves, pedirá a sus acreedores dos años más para cumplir con las metas fiscales previstas en el rescate internacional y así "aliviar" la tensiones sociales. Los helenos piden al Ejecutivo que cambie las medidas de ajuste económico que han afectado a la nación.
"El retraso en el plazo de rescate y una extensión de los beneficios a los desempleados son elementos claves de un nuevo documento político", declaró un funcionario del partido Izquierda Democrática.
El documento fue acordado entre los líderes del partido conservador Nueva Democracia, que ganó las elecciones el pasado domingo, el socialista Pasok y la Izquiera Democrática.
Según el funcionario, en el texto político se pide la renegociación de los términos para asegurarse una extensión de dos años al plazo de 2014, para que Grecia reduza su déficit fiscal del 9,3 por ciento en 2011 al 2,1 por ciento.
Las autoridades griegas dijeron que ese plazo requeriría un financiamiento extranjero extra de entre 16 mil y 20 mil millones de euros (20 mil 056 millones y 25 mil 070 millones de dólares).
El representante de Izquiera Democrática también dijo que el Gobierno heleno extenderá el pago de los beneficios por desempleo de uno a dos años, ofrecerá las asignaciones a los trabajadores autónomos sin empleo y limitará los despidos en el sector público.
Pese a que la propuesta del nuevo Ejecutivo busca calmar las tensiones, la prensa internacional señaló que esta decisión podría generar una disputa con los socios de la Eurozona, en particular con el mayor contribuyente Alemania, que ha ofrecido modificaciones, pero ninguna renegociación radical del paquete de 130 mil millones de euros (unos 162 mil millones de dólares), que alejó a Grecia de la bancarrota.
El nuevo gabinete de Grecia está integrado por 16 ministros y 22 viceministros, entre los que se destaca Vasilios Rapanos, que dirigirá la cartera de Finanzas y hasta ahora jefe del mayor grupo bancario local, el National Bank of Greece.
Grecia se enfrenta a la posibilidad de quedarse sin dinero en efectivo el próximo mes de julio en caso de que no se realice una próxima entrega de financiación, la que debe ser aprobada por la troika Unión Europea (UE), Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo que la troika visitará Atenas en los próximos días "para intercambiar puntos de vista con el nuevo Gobierno y empezar a evaluar lo que se ha hecho y lo que aún queda pendiente".
La sostenibilidad de la deuda y las reformas estructurales siguen siendo los dos principales objetivos del programa de rescate y se espera en este proceso de negociación tanto del FMI como de la UE una postura "firme" en la defensa de las condiciones. Sobre todo el primer elemento "no puede quedar comprometido", opinan en el seno del Eurogrupo.