
Helicópteros militares rodean el hotel durante el atentado terrorista (Foto: EFE)

Militares custodian desde lejos las zonas adyacentes al hotel (Foto: EFE)
Un balance preliminar que varía entre las 16 y 26 personas fallecidas dejó un ataque terrorista perpetrado, presuntamente, por fuerzas talibanes en un hotel en las afueras de Kabul, capital de Afganistán, el cual duro doce horas y conluyó con un mortal enfrentamiento de la plicía afgana y los insurgentes.
La agencia EFE cita declaraciones del jefe de la policía local, Mohamed Ayub Salangi, quien habría asegurado que durante los hechos murieron 26 personas, entre ellas 15 civiles, los siete talibanes que llevaron a cabo el ataque, tres guardias de seguridad y un policía.
Igualmente, el portavoz del Ministerio de Interior, Sediq Sediqui, informó que unas 40 personas, incluidas mujeres y niños, fueron rescatadas del interior del edificio del hotel Spozhmai, situado en las proximidades del lago Qargha.
Por otro lado, la agencia Russia Today (RT, en español) reseñó que el número oficial es de 17 personas muertas, entre ellas 12 civiles. En tanto, la agencia saudita Al-Arabiya reporta la muerte de al menos 16 afganos, incluidos civiles y terroristas.
Las autoridades informaron que los extremistas iban armados con lanzagranadas y ametralladoras, y abrieron fuego contra los vigilantes al momento de entrar al hotel, para luego secuestrar a varias mujeres y niños.
El movimiento de los talibanes afganos se reivindicó el ataque, argumentando que en el hotel se practicaba la “prostitución” durante la celebración de “fiestas salvajes” organizadas por afganos ricos y en compañía de extranjeros.
El asalto comenzó en la noche del día jueves y culminó 12 horas después, en torno al mediodía del viernes, aunque fuentes oficiales destacaron que los terroristas tenían, desde el principio, intenciones suicidas.
Los ataques suicidas son uno de los recursos habituales que emplean los talibanes en su lucha contra el Gobierno afgano y tropas de la Organización del Tratado del Atlantico Norte (OTAN) desplegadas en el país, aunque la mayoría de sus víctimas son civiles.
La violencia en Afganistán ha aumentado en los últimos días, con tres soldados estadounidenses y más de una docena de civiles muertos en ataques sucesivos, al este del país, donde fuerzas de la OTAN centran sus esfuerzos durante los meses de verano.
Durante el 2012 también se ha incremntado el número de ataques contra comunidades de extranjeros y la élite de Afganistán.