
En la capital, Bagdad, se sintieron hasta diez detonaciones (Foto: AP)

Los atentados estaban dirigidos contra la población chiita (Foto: HispanTV)

Autoridades reportan más de 200 heridos (Foto: Reuters)
Una ola de atentados con bombas se registró durante la mañana de este miércoles en Irak, cuando se sintieron detonaciones en seis provincias del país, incluidas al menos diez explosiones en la capital Bagdad, con un saldo parcial de 54 muertos, según algunas agencias de noticias árabes.
Tanto la agencia iraní Press TV, como Al Arabiya, de Emiratos Árabes Unidos, reportan al menos 53 fallecidos. En tanto, la francesa AFP y la libanesa Al-Manar hablan de 49 muertes. Todas coinciden en que la cantidad de heridos supera las 200 personas y el número de decesos aumentará.
Según los medios árabes, los atentados estaban dirigidos contra los peregrinos musulmanes chiítas en Bagdad y la policía en todo Irak.
Durante una concentración chiita, para conmemorar el aniversario de la muerte del imam chií Muen esa al-Kadhim, bisnieto del Profeta Mahoma; cuatro bombas estallaron y asesinaron al menos 18 personas.
Por otra parte, un grupo de nueve peregrinos murieron cuando un coche bomba explotó mientras caminaban frente a una tienda de alimentos y bebidas, también en el centro de Bagdad.
En otro ataque, en la sureña ciudad de Hilla, de mayoría chií, la policía dijo que dos coches bomba, uno detonado por un suicida, explotó fuera de los restaurantes que utilizan las fuerzas de seguridad, matando al menos 22 personas e hiriendo a otras 38.
Asimismo, otros dos coches bomba estallaron y mataron a cuatro personas en la ciudad chiíta de Balad (norte), además de dejar más de 20 heridos.
Un portavoz del Ministerio del Interior dijo que la Policía está adoptando medidas adicionales de seguridad en la capital, ya que se esperan más ataques.
En otro hecho violento, medios árabes reportan que cinco soldados también fueron asesinados, pero en esta ocasión por hombres armados, durante un ataque a un puesto de control militar al sur de la capital.
Aunque la violencia en Irak ha disminuido desde su máximo registrado durante los años 2006 y 2007 (en medio de la ocupación militar estadounidense), los ataques no cesan. Según cifras oficiales, al menos 132 iraquíes murieron en actos de violencia en mayo.
A principios de junio, 26 personas murieron y más de 190 resultaron heridas cuando un suicida detonó un coche con explosivos frente a una oficina religiosa chií de la capital. Un grupo afiliado a la red terrorista Al-Qaeda se atribuyó la responsabilidad por el atentado.
Los ataques de este miércoles son los más mortíferos que han azotado a Irak desde el pasado 20 de marzo, cuando 50 personas murieron por detonaciones en Bagdad.
La violencia en Irak ha disminuido desde la altura de la guerra, pero los insurgentes islamistas vinculados a Al Qaeda siguen siendo potente, a menudo dirigidas a peregrinos chiítas para tratar de reavivar las tensiones sectarias que llevaron a Irak, cerca de la guerra civil en 2006-2007.