
Policía reprimió protesta estudiantil. (Foto: notisistema referencial)
Equipos antimotines de la Policía de Guatemala reprimieron este miércoles una manifestación estudiantil, en solidaridad con estudiantes del magisterio que han protestado esta semana contra una reforma que extiende de tres a cinco años la carrera universitaria de docente.
Los manifestantes de la estatal Universidad de San Carlos bloquearon el tránsito en las vías colindantes con la Casa de Estudio en la capital. Esto obligó a las autoridades a disipar la manifestación, haciendo uso de gases lacrimógenos.
Sin embargo, se registraron hechos violentos cuando estudiantes respondieron con piedras y bombas caseras a los uniformados.
Una agencia de noticias reseñó que también se evidenciaron a algunos de los manifestantes accionando armas de fuego.
Un periodista local resultó lesionado de su pierna derecha, al ser impactado por una piedra proveniente del grupo de estudiantes.
Líderes del movimiento aseguraron, por su parte, que un alumno había sido herido de bala por los agentes.
El secretario de la Asociación de Estudiantes Universitarios, Carlos de León, acusó a las fuerzas de seguridad de haber disparado en contra de los manifestantes, y lamentó que el Gobierno “utilice mecanismos represivos del pasado en lugar de resolver los problemas”.
Esta protesta fue convocada luego de que el martes pasado, otro grupo de estudiantes fueran desalojados por la Policía del casco histórico.
Los manifestantes coreaban consignas como "somos estudiantes, no somos delincuentes", "la policía está mal, acá no hay delincuentes".
Ante esta nueva jornada de protestas, el presidente Otto Pérez Molina hizo un llamamiento a la calma y advirtió que levantaría actas contra los opositores a la reforma educativa.
"Los estudiantes que se pongan a estudiar y no a estar perdiendo el tiempo, porque de lo contrario van a perder el año al no asistir a clases", enfatizó el mandatario.
En cuanto al accionar de la Policía, el ministro del Interior, Mauricio López Bonilla, justificó que los agentes antidisturbios fueron recibidos con “una lluvia de piedras” lanzadas por los universitarios, obligándolos a responderles con gases lacrimógenos para evitar el ataque y disolver la protesta.
Advirtió a los estudiantes que si continúan con protestas que afecten el libre tránsito de las personas y vehículos hará cumplirla ley, y que de ser necesario se hará “con el uso razonable de la fuerza”.
Los estudiantes de las escuelas del magisterio llevan más de un mes sin recibir clases por su oposición a la propuesta de reforma de la carrera de magisterio.
La iniciativa gubernamental propone un programa que sube de tres a cinco años la carrera de magisterio, que contempla dos de bachillerato y un técnico universitario de tres años.