
El Consejo de Seguridad condenó el uso de la artillería pesada en zonas residenciales (Foto: Archivo)
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó este domingo la masacre ocurrida el viernes en la noche en la ciudad de Houla, en Homs (oeste), en la que murieron más de 100 personas, muchas de ellas niños. El organismo señaló que la violencia en la nación árabe debe cesar y los responsables de este suceso rendir cuentas ante las autoridades.
Pese a que el Gobierno sirio de Bashar Al Assad negó su responsabilidad en el ataque, los 15 representantes convocados a la reunión extraordinaria en Nueva York argumentaron que se "incluyeron bombardeos de artillería y tanques del Gobierno contra un barrio residencial".
Ante esto, el ente de la ONU pidió al presidente, Bashar al Asad, que retire el armamento pesado de las ciudades sirias y pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que con el apoyo de la Misión de Supervisión de las Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) investigue esos ataques que "violan la ley internacional".
"Ese atroz uso de la fuerza contra la población civil es una violación de la ley internacional y de los compromisos del Gobierno sirio con la ONU", dice el comunicado leído.
Durante la reunión el enviado de Rusia adjunto Alexander Pankin expresó que existe preocupación de que gran parte de los civiles muertos en Houla fueron víctimas de un asesinato flagrante: se les disparó, ya sea en el templo desde una distancia corta, o sus gargantas fueron cortadas, ".
"Muy pocas de las personas que murieron en Houla fueron muertos por fuego de artillería ", agregó, Pankin.
Más temprano, la ONU señaló en un comunicado de prensa que "condenaba en los términos más firmes" lo ocurrido en Haula la noche del viernes.
Poco antes, el jefe de la misión de Naciones Unidas en Siria, el general mayor, Robert Mood, indicó que los muertos por el suceso en la nación árabe alcanzaban las 116 personas mientras que los heridos llegaban a 300.
La oposición siria acusó a las Fuerzas Armadas del país, mientras que el gobierno de Bashar Al-Assad se lo atribuyó a grupos terroristas armados que están infiltrados.
Sin embargo, el vocero del Ministerio de Exteriores y Emigrados de Siria, Jihad Makdesi, ha negado cualquier responsabilidad de las fuerzas gubernamentales del gobierno de Al-Assad por la masacre ocurrida en Al Houla.