
La operación fue realizada con éxito hace un mes. (Foto: abc.es)
Médicos del Hospital Bambino Gesu de Roma (centro de Italia) salvaron la vida de un bebé de 16 meses tras lograr implantarle con éxito el corazón artificial más pequeño del mundo, que lo mantuvo estable hasta que encontraron un donante y le realizaron un trasplante con un órgano real.
Los detalles de la operación fueron publicados esta semana, pese a que fue realizada hace un mes. El bebé, cuya identidad permanece bajo anonimato, evoluciona satisfactoriamente, según indican los médicos tratantes.
El niño padecía una miocardiopatía dilatada, enfermedad que afecta al músculo cardíaco y que normalmente genera el agrandamiento o reducción de las fibras del corazón. La condición debilita el órgano gradualmente deteniendo su capacidad de bombear sangre de forma efectiva.
En declaraciones a la agencia de noticias Reuter, el cirujano Antonio Amodeo calificó de "hito" la operación y agregó que, aunque ahora este implante se usa como puente hasta la llegada del órgano verdadero, en el futuro podría ser utilizado como solución permanente.
Añadió que todo su equipo médico ha ayudado al bebé “que es ya parte de la familia (...) El paciente estaba en nuestra unidad de cuidados intensivos desde el mes de vida. Era uno de nosotros”.
El corazón artificial sólo pesa 11 gramos y está compuesto de una bomba de titanio capaz de soportar hasta 1,5 litros de sangre por minuto. La compleja operación duró aproximadamente ocho horas.
Antes de esta operación el dispositivo, que fue concebido por el médico estadounidense Robert Jarvik, sólo había sido probado en animales.