
El Gobierno hondureño depurará la Policía Nacional. (Foto: El Heraldo.Hn)

El Presidente hondureño dijo que seguirá trabajando para brindar más seguridad al país. (Foto: Efe)

Miles de miembros de la Policía hondureña están vinculados al crimen organizado. (Foto: El Heraldo.Hn)
El Gobierno de Honduras declaró este jueves "emergencia policial" con el fin de acelerar la depuración de ese cuerpo de seguridad señalado de estar colmado de efectivos corruptos ligados al crimen organizado.
El presidente del país centroamericano, Porfirio Lobo, aseguró este jueves que su gobierno se esforzará por realizar "una depuración policial rápida", y que aprovechará el reciente nombramiento del nuevo jefe del ente, Juan Carlos Bonilla, para poder brindar al país una mayor cuota de seguridad.
"Tenemos nuevos actores en la escena (…) Vienen más cambios en la Policía porque no es fácil operar con el enemigo dentro”, afirmó el presidente en declaraciones a la prensa local.
El gobernante insistió además en que el interés es fortalecer todas las acciones para darle seguridad al pueblo hondureño y reiteró que “la revisión se va a hacer con las pruebas de confianza” para poder “definir quiénes deben estar dentro de la institución y quienes deben salir”.
Añadió también que una de las causas para los cambios en la fuerza policial es la falta de respuesta a los actos criminales, criticando la situación con el gremio periodístico, que es uno de los más afectados por las bandas delictivas.
“Yo lamento la situación de los amigos periodistas, pero estamos tomando las decisiones necesarias para que la situación mejore”, sentenció.
Este jueves, en horas de la tarde, el director de la Policía Nacional, anunció tras reunirse con directores de medios de prensa local en la Casa Presidencial, que el Congreso aprobará el decreto de Emergencia Policial en la noche de este jueves.
Aunque la autoridad no quiso dar detalles del documento, amparándose en "la discrecionalidad", dejó entrever que es para destituir "a los policías malos" y estimular "a los buenos con mejoras salariales y viviendas".
La Policía de Honduras, está oficialmente en proceso de depuración desde noviembre de 2011, por los vínculos de algunos de sus integrantes con el narcotráfico y otras crímenes como secuestros, asesinatos y robo de vehículos.
La violencia generalizada, el narcotráfico y enfrentamientos entre bandas del crimen organizado (que incluyen a policías) elevaron la tasa de homicidios a 86 por cada 100 mil habitantes en Honduras, la más alta del mundo, según cifras independientes del Comisionado Estatal de Derechos Humanos y el Observatorio contra la Violencia.
En tanto, varias organizaciones de Derechos Humanos han denunciado que la corrupción y la impunidad son "serios problemas" de la Policía hondureña, que en 2011 cometió graves agresiones contra agrupaciones civiles.