
Ministro brasileño de Deportes, Aldo Rebelo. (Foto: Archivo)
El ministro brasileño de Deportes, Aldo Rebelo, afirmó recientemente que trabaja en un proyecto de ley que regule la “explotación minera” que clubes europeos realizan con futbolistas menores de 18 años en el país suramericano.
Según reseña este miércoles la agencia británica de noticias Bbc Mundo, la intención del despacho deportivo es establecer por ley nuevas exigencias a clubes extranjeros, agentes de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) y empresarios, así como la disminución de incentivos financieros para sacar del territorio brasileño a niños futbolistas.
“Nuevas garantías de protección a esos menores y sus familias en el exterior, así como las responsabilidades jurídicas de los empresarios a cargo de las transferencias están siendo estudiadas”, destacó Rebelo.
Rebelo ya informó sobre su iniciativa al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuya organización contabilizó más de un centenar de niños brasileños llevados al exterior por clubes europeos y árabes en 2011.
El titular del Deporte denunció que existen empresarios “carentes de calificaciones” que llevan a niños al extranjero sin garantías profesionales o educativas suficientes, con la promesa de sacarlos de la pobreza. "Ese es el abuso más rastrero y casi un contrabando y trata de niños", acotó.
Subrayó que la otra forma más “sofisticadas” para llevarse a los “chavales (niños) que puede transformarse en fortuna”, es la construcción de escuelitas de fútbol por parte de clubes europeos con costos casi mínimos.
En referencia al fichaje de menores, la Bbc Mundo resalta el caso de Luiz Henrique "Pety" dos Santos, quien con sólo 13 años es una de las promesas más jóvenes del fútbol de su país.
“Pety” entrena este año en el club brasileño Cruzeiro luego de haber realizado, en febrero pasado, una prueba para el español Real Madrid. Su agente indicó que el fichaje con el equipo europeo se refrenó por razones financieras y reglamentarias, pero podría concretarse en el futuro.
El joven explicó al medio británico que su sueño es “vivir del fútbol y ayudar a mi familia” y aseguró que en ese continente tendría más oportunidades y visibilidad para alcanzar su objetivo.
Brasil ha sido tradicionalmente uno de los mayores exportadores mundiales de futbolistas y a menudo jóvenes promesas maduran profesionalmente en Europa.