
Mayoría de países aprobaron resolución contra Siria. (Foto: teleSUR)
La Asamblea General de la ONU aprobó una resolución condenatoria a la escalada de violencia en Siria y responsabiliza al gobierno de violaciones a los derechos humanos, medida que Rusia consideró desequilibrada y que aisla al Ejecutivo.
La votación final registró 137 votos a favor de la resolución, 12 en contra y 17 abstencionmes. Entre los que se opusieron a la resolución estuvieron Rusia, China, Irán y los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
El embajador sirio en la ONU, Bashar Al Jaffari, advirtió en su intervención que la adopción de este documento sólo causará una mayor escalada de violencia en el país y la posible intervención militar de Occidente
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Explicó que un párrafo de la resolución establece que “se va a proveer todas las reformas y soportes financieros a la oposición siria”.
“Este párrafo representa casi una invitación oficial para apoyar a la oposición y darles armas”, expresó Al Jaffari, quien reclamó a su vez que se estaría brindando apoyo a los diversos ataques terroristas registrados en la capital, Damasco, que han reclamado cientos de vidas.
Por otro lado, el embajador de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, dijo que la resolución de la Asamblea General refleja la tendencia actual de aislar al Gobierno sirio e imponerle una forma de regulación política.
Moscú argumentó que el documento tiene un carácter desequilibrado y, de hecho, repite la resolución vetada por Rusia y China en el Consejo de Seguridad el 4 de febrero pasado.
En particular, el documento exige del Gobierno sirio el cese inmediato de la violencia, garantizar la seguridad de su pueblo, liberar a los detenidos durante los 11 meses de protestas, evacuar de las ciudades y pueblos a todos los militares, y velar por el derecho de manifestación pacífica, entre otras cosas.
"No podemos aprobar la resolución porque sigue desequilibrada. Todas las exigencias se dirigen sólo contra el Gobierno sirio y no hay nada sobre la oposición", dijo el vicecanciller ruso, Guennadi Gatílov, subrayando que para enviar a los pacificadores de la ONU a Siria es necesario el mandato del Consejo de Seguridad.
Un elemento nuevo incorporado a la recién aprobada resolución borrador A66/36 es que solicita la designación de un delegado de las Naciones Unidas para visitar el país árabe y constatar la situación política actual, por parte del secretario general, Ban Ki-moon.
Para ello, deberán designar recursos por unos 900 mil dólares por seis meses, a fin de contribuir con una resolución pacífica a la crisis de Siria en el periodo 2012-2013.
La Asamblea General también brindará asistencia técnica y material para aportar en la resolución del conflicto.
En caso de necesitarse el desarrollo de otras misiones especiales hacia el país árabe, entonces la Liga Árabe presentará los respectivos requerimientos a fin de garantizar su desarrollo.
El texto aprobado este jueves subraya las "violaciones" de los derechos humanos y el uso de la "violencia" por las autoridades sirias contra su población y ataca al Gobierno como único responsable.
Además, condena todos los actos de violencia, "independientemente de quién los haya cometido".
Asimismo exhorta a todas las partes, "incluidos los grupos armados", a que pongan fin a las acciones violentas o represalias de forma inmediata, de conformidad con la iniciativa de la Liga de los Estados Árabes.
El documento respalda el reclamo que esa agrupación hizo sólo al Gobierno sirio para que cese la violencia, libere a los "detenidos de manera arbitraria", retire los militares de las ciudades, los recluya en sus cuarteles y garantice la libertad de manifestación.
También pide el acceso libre a todas las instituciones de la Liga Árabe y a los medios de comunicación árabes e internacionales "a todas las partes de Siria para determinar la verdad sobre la situación en el terreno y monitorear los incidentes".
En otro párrafo, demanda el inicio de "un proceso político inclusivo y dirigido por los sirios en un entorno libre de violencia, miedo, intimidación y extremismo, encaminado a tener en cuenta de las legítimas aspiraciones y preocupaciones del pueblo sirio".
Apoya el pedido de la Liga Árabe de facilitar una transición "hacia un sistema político democrático y pluralista" y de iniciar "un diálogo político serio entre el gobierno y todos los sectores de la oposición siria".
Pese a estos señalamientos, Siria ha propuesto un proceso de consulta democrático para reformar la Constitución del país, que se encuentra programado para el domingo 26 próximo, atendiendo los reclamos de los manifestantes opositores al gobierno de Bashar Al Assad.
También Damasco ha promovido una serie de rondas de diálogo, que han sido desatendidas por la oposición.