
Más de 14 activistas han sido asesinados en México en los últimos 5 años. (Foto: Archivo)
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH, Defensoría del Pueblo) de México informó este lunes que durante el año 2011 se reportaron 59 violaciones de derechos humanos cometidas contra activistas del país, y en 16 de estas denuncias el organismo pidió a instancias gubernamentales que se aplicaran medidas cautelares debido a los riesgos que corrían los dirigentes sociales.
''Se documentaron violaciones a los derechos de la vida, integridad, seguridad, reunión, circulación, debido proceso, propiedad y libertad de expresión en perjuicio de su trabajo cotidiano'', indicó la CNDH en un comunicado.
La institución explicó que con el objetivo de ''prevenir situaciones que dañen la salud física y psicológica'' de los activistas acosados y sus familias, el año pasado se procedió a solicitar, en 16 casos, medidas cautelares de protección.
Añadió que estas acciones se llevaron a cabo debido a que la labor de estos activistas sociales ''es primordial para consolidar una cultura de la legalidad''.
El organismo señaló que ''ha dado seguimiento a cada una de las denuncias presentadas, recabando datos con las autoridades involucradas, entrevistándose con los agraviados y verificando que se integren adecuadamente las averiguaciones previas''.
Asimismo, expuso que '' es deber de los servidores públicos federales, estatales y municipales brindar atención expedita y profesional a quienes han sido víctimas del delito, además de esclarecer los casos para erradicar la impunidad y fortalecer el Estado de Derecho''.
A finales de 2011 la CNDH informó que entre 2006 y 2011 fueron asesinados 14 activistas de ese país, hechos atribuidos por las autoridades mexicanas a bandas del crimen organizado.
Sumado a esto, organizaciones civiles y de Derechos Humanos han señalado que desde los últimos cinco años la ola de violencia por parte de bandas del narcotráfico ha dejado más de 40 mil muertos y miles de desaparecidos, pese al despliegue militar en gran parte de México.
De estos asesinatos, más de 12 mil ocurrieron solamente en el 2010, año que fue considerado por el presidente mexicano, Felipe Calderón, como el más violento.
La mayoría de estos crímenes permanecen impunes.