
El Gobierno del estado de Bahía garantizará seguridad en carnavales. (Foto: Archivo)
El Gobierno del estado de Bahía, este de Brasil, dijo este miércoles que existe un esquema para garantizar la seguridad durante las fiestas de carnaval, que se celebrarán dentro de 10 días. La región vive desde hace varios días una ola de violencia que se generó tras una huelga policial en demanda de un aumento salarial.
La corresponsal de teleSUR en Brasil, Lucrecia Franco informó este martes que ante la situación de violencia "el Gobierno de Bahía ya tiene un esquema de seguridad para carnaval con las fuerzas que han sido desplegadas en el estado, pero ya hay personas que han cancelado sus reservaciones" en esa región.
Pese a que los carnavales en Bahía "son muy famosos, los turistas dicen que se van a otros lugares por temor de la falta de seguridad".
La periodista también reportó que "hay preocupación que esta huelga se extienda a otros estados como Río de Janeiro (sureste), Espíritu Santo (este) y Río Grande del Sur (sur)". Río de Janeiro "sería el lugar más crítico porque atrae a miles de turistas durante el carnaval", agregó.
"La Policía Militar (PM) debería reunirse mañana (jueves) en una asamblea y decidir si continuarán en paro o no (...) En el fondo de esta huelga hay una intención de que se haga una enmienda constitucional, que está en el Congreso, y que establece un salario mínimo para los policías militares y bomberos del país de dos mil dólares aproximadamente", explicó Franco.
La reportera informó que el Ministerio de Justicia de Brasil dijo que "no va a permitir que los policías militares usen huelgas como forma de presión para la aprobación de esa enmienda constitucional, porque dice que lo que están haciendo es anticonstitucional".
Tras la huelga policial que inició el 1 de febrero se desató una ola de violencia en el estado, que ha dejado hasta los momentos al menos 80 muertos, según cifras oficiales. Varias agencias bancarias del interior del estado cerraron sus puertas debido al alto índice de criminalidad.
Ante esta situación, el Gobierno federal envió dos mil 600 efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Fuerza Nacional para ocuparse de la seguridad pública de Bahía, mientras los uniformados siguen en huelga.
Los policías militares demandan el pago de un bono por actividad de riesgo de cerca de 600 reales (349 dólares), un aumento salarial de cerca de 25 por ciento y la amnistía a los huelguistas.