Desde mi computador
La Serie del Caribe finaliza este martes y desde la penúltima jornada ya sabemos que hay un campeón. Los Leones de Escogido de República Dominicana, el mejor equipo del torneo es el nuevo monarca.
Pero, ¿Es de calidad el nivel del béisbol que vemos en los últimos años en estos certámenes?
Pues no, la ausencia de las grandes figuras latinoamericanas, que son muchísimas, que actúan en las Grandes Ligas es notoria y disminuyen el interés por la lid.
¿Quiénes son los culpables de esta situación?
Es cierto que algunos jugadores prefieren no asistir aduciendo cansancio y que se preparan para la extensa campaña del Big Show, en esto hay que culpar a los grandes sueldos.
Yo no estoy en contra que los jugadores aseguren el futuro y el de sus familias ganando bastante, a fin de cuentas una buena cantidad de ellos son de familias humildes y su talento y disciplina les permitieron salir adelante.
A lo que si me opongo, y aquí creo que está la principal causa, es a las medidas, leyes, clausulas y demás y demás restricciones que las Grandes Ligas ponen para que los jugadores de nuestra región no intervengan en las Ligas Invernales y mucho menos en la Serie del Caribe.
Ahí está el acuerdo de “fatiga extrema”, que impide prácticamente a los peloteros que fueron titulares en sus equipos de MLB, actuar en sus países.
Esto va en detrimento del espectáculo del deporte en las naciones caribeñas que nutren de manera fértil a las franquicias de la Gran Carpa.
No hay dudas que esta situación repercutirá negativamente en la producción de talentos, pues la televisión se convierte en impulsora del deporte en cualquier parte y si lo que se transmite pierde interés, también desestimula la práctica y surgen menos talentos.
La visión de los dueños de equipos en este aspecto me parece miope y se convertirá en un boomerang, por mucho que su negocio marche bien en estos momentos.
¿Acaso acusaban cansancio por jugar en sus países en el invierno Roberto Clemente, Orestes Miñoso, Camilo Pascual, Tany Pérez, Peruchín Cepeda y más hacia la actualidad, Roberto Alomar, Juan “Igor” González, Miguel Tejada y muchos otros?
Claro que no, y que conste que en el caso de Clemente, Miñoso y compañía había menos condiciones en cuanto a comodidad y confort que ahora.
Otro aspecto es las sugerencias solapadas a los jugadores de sus equipos, como . “Me gustaría que te preparas y no jugaras en la Liga de tú país”.
Si ellos te pagan, pues por supuesto que no desobedecerás, pero va en contra de tus deseos. ¿No me cree?
Busque las recientes declaraciones de Robinson Canó el día inaugural de la Serie del Caribe en el Estadio Quisqueya.
El estelar segunda base de los Yankees de Nueva York dijo a la prensa. “Ganas de jugar no me faltan. A mí me encanta jugar en República Dominicana ya que me gusta darle la oportunidad a los fanáticos que no pueden ir a Estados Unidos de verme aquí. Pero eso es cuestión del equipo y ellos son los que mandan”.
Más claro ni el agua.
Hay muchísimas otras aristas que pueden ser tratadas en próximos trabajos, pero los principales culpables que las ligas invernales y la Serie del Caribe pierdan interés son los equipos de Grandes Ligas, por su egoísmo y desprecio hacia la pelota que los nutre en gran parte de talento.
Esta es mi opinión, usted puede expresar la suya.
