
Marley sigue siendo el máximo exponente del reggae. (Foto: Archivo)
Frente a la tumba de Bob Marley, en el cementerio de Nine Mile en el norte de Jamaica, cientos de ciudadanos cada seis de febrero hacen silencio y después, entre susurrros, cantan las letras de sus temas más conocidos como Redemption Song o Soul Rebel. A más de tres décadas de su fallecimiento el cantante, guitarrista y compositor jamaiquino continúa siendo el máximo exponente del reggae a escala mundial.
A 67 años del nacimiento Robert Nesta Marley, mejor conocido como Bob Marley, miles de personas de todo el mundo viajan hasta el poblado donde vio la luz por primera vez y donde hoy descansan los restos del ícono del reggae.
El cáncer le llegó en 1980, luego de publicar Uprising y culminar una gira sin precedentes que batió récords de asistencia. Su muerte se dio el 11 de mayo de 1981 en un hospital de Miami a los 36 años. Su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal, donde descansa en un mausoleo.
Nine Miles sigue siendo tan pobre como siempre, pero está ahora llena de quincallas y vendedores ambulantes, donde todos venden "al mejor de los precios" pullovers de souvenir, collares de piedras rojas, verdes y amarillas, discos, carteles, libros, postales y hasta supuestas reliquias del líder del grupo The Wailers.
"Visitar Nine Mile es la excursión que todo fan de Marley debe hacer", dicen las guías turísticas y miles lo cumplen al pie de la letra, más en estos días de aniversario.
El recorrido comienza donde antes estuvo la antigua choza de piso de tierra y sin electricidad, ahora museo remozado, en que nació Marley el 6 de febrero de 1945.
Pasan después por el monte Zion Rock, donde el cantante solía meditar, siguen hasta un lugar llamado The Pillow (el mismo de la canción Talking Blues) y terminan en el mausoleo, mientras cantan algún tema conocido o besan la losa.
Antes de partir, muchos dejan piedritas, papeles con deseos y hasta declaraciones de amor sobre la bóveda, otros colocan sus collares y muchos realizan ritos de veneración, que incluyen meditaciones y humadas de marihuana, hierba sagrada entre los Rastafaris, el movimiento sociocultural al que Marley perteneció.
Familiares de Bob viven todavía en este caserío, unos lejanos y otros más próximos, como primos, tíos, alguna de su veintena de esposas o de sus 14 hijos, quienes controlan los negocios locales.
Los precios se dispararon en los últimos tiempos, como suele suceder en estas fechas señaladas, y una foto del músico puede volverse varios dólares más caras, "hay que aprovechar la ocasión", dicen los comerciantes.