La secretaría general de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), rechazó este sábado la orden de captura emitida por Ecuador contra el ex ministro de defensa colombiano, Juan Manuel Santos, por el ataque ilegal del Ejército neogranadino en territorio ecuatoriano el 1 de marzo de 2008.
De acuerdo con una nota del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Interpol, en Lyon, Francia, negó la petición y explicó que la orden de captura "quedó sin efecto".
"La secretaría general de Interpol en Lyon, Francia, negó en el día de hoy la solicitud de publicación de Notificación Azul realizada por la Oficina Central Nacional de Quito, contra el ex Ministro de la Defensa Nacional de Colombia Juan Manuel Santos", señaló un comunicado del DAS.
Consecuentemente, explicó el director del organismo, Felipe Muñoz, "Interpol concluyó que esa solicitud va en contra del artículo 3 de los estatutos" de la policía internacional.
Ese artículo señala que "está rigurosamente prohibida a la Organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial", recordó el DAS.
"La Oficina de Asuntos Legales de Interpol llegó a la conclusión de que la solicitud de Notificación Azul (pedida por Quito) en contra de Santos debe ser rechazada debido a que es percibida como una violación del artículo 3, ya que es principalmente de carácter político y militar", de acuerdo con el comunicado.
Muñoz añadió que no hay ninguna otra instancia internacional que pueda afectar a Santos, tras la decisión del juez ecuatoriano de Sucumbíos Daniel Méndez el pasado lunes
Méndez ordenó la detención de Santos por la operación militar colombiana que terminó en una incursión dentro del territorio ecuatoriano donde se bombardeo un campamento de las FARC que lideraba el líder rebelde "Raúl Reyes".
El pasado miércoles el Gobierno colombiano afirmó que dicha operación fue una "decisión política" adoptada "en el marco de la lucha mundial contra el terrorismo".
En esa acción murieron también varios rebelde colombianos, el ecuatoriano Franklin Aisalla, así como cuatro universitarios mexicanos que se encontraban en el campamento rebelde.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, advirtió que "el Gobierno de Colombia no permitirá que toquen al ex ministro Santos".
Tras el ataque ilegal, Ecuador rompió las relaciones diplomáticas con Colombia por violación de su soberanía, situación que se mantiene hasta hoy.