Las ejecuciones por el narcotráfico prosiguen 24 horas antes de las elecciones legislativas en México, sobretodo en la fronteriza Ciudad Juárez (norte), donde asesinaron a siete hombres entre la noche del viernes y el sábado, informaron autoridades estatales.
Uno de esos crímenes, lo cometió "un comando armado que viajaba en dos vehículos y disparó contra un hombre con varios tatuajes en el cuerpo que caminaba por la calle", reportó la subprocuraduría de Justicia del estado de Chihuahua.
Las seis víctimas restantes también murieron acribilladas en Ciudad Juárez, donde los cárteles de Sinaloa y de los Carrillo Fuentes mantienen una cruenta pugna que convirtió a esta localidad en la más violenta de México, con más de 1.650 asesinatos el año pasado.
La violencia persiste en 2009 sumando más de 900 homicidios, pese a que 8.500 militares patrullan las calles desde febrero.
En Chihuahua, la capital del estado homónimo, otro hombre "fue ejecutado frente a sus hijos de 4 y 15 años quienes también resultaron lesionados" por rozaduras de bala, dijo la procuraduría de Justicia estatal.
El gobierno federal ha enviado a más de 36.000 militares para enfrentar a los cárteles de la droga, a los que atribuye más de 7.700 asesinatos desde 2008 en todo México.
En medio de este clima de violencia, que se concentra fundamentalmente en la frontera con Estados Unidos, los mexicanos acudirán el domingo a las urnas para renovar los 500 escaños de la Cámara de Diputados y elegir a seis gobernadores y 568 alcaldías.